Londres, Inglaterra.- El príncipe Carlos de Inglaterra llamó hoy a impedir el avance de la deforestación en las selvas del mundo, que en su opinión son la mayor contribución unitaria contra los efectos del cambio climático.
Hay que crear mecanismos para dar dinero a los países pobres para que eviten que se talen sus bosques, que son el "aire acondicionado" de la Tierra, dijo el príncipe en una entrevista con la BBC.

Es "una locura" que las selvas tropicales valgan más "muertas que vivas" para los habitantes más pobres del planeta, que derriban los árboles para conseguir madera de construcción, alimentos y biocombustibles.

"Cuando piensas que liberan a diario 20.000 millones de toneladas de vapor de agua al aire y que absorben dióxido de carbono a una escala gigantesca, son increíblemente valiosas y proveen la lluvia de la que todos dependemos", dijo Carlos.

Por eso, considera que deben encontrarse medios para recompensar a quienes habitan estas zonas por "los servicios ecológicos que su selva da al resto del mundo".

"El problema es que las selvas tropicales son el hogar de aproximadamente 1.400 millones de las personas más pobres del mundo.

Para sobrevivir allí tienen que esforzarse por producir cosas a expensas de la selva", explicó.

Entre los sitios donde se debe actuar con más urgencia se encuentran Brasil e Indonesia, añadió.

El príncipe, que muestra un gran interés por los temas ecológicos, dijo que gobiernos, empresas y consumidores tienen que colaborar. Es momento de convencer a las compañías de que hagan algo porque hay una creciente preocupación por el calentamiento global, subrayó.

No es suficiente esperar a las nuevas tecnologías, que no llegarán a tiempo. Si no se ralentiza la deforestación, habrá "aún más sequía y hambre a gran escala".