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Los efectos del tratado de libre comercio en México sirven al debate para el referéndum de mañana
SAN JOSÉ.- Tras casi 14 años de vigencia del Tratado de Libre Comercio entre México, Estados Unidos y Canadá (TLCAN), ¿son más pobres hoy los mexicanos por culpa de ese acuerdo? ¿Son más caras ahora las tortillas mexicanas por efecto de sus principios? ¿Tiene México más potencial de desarrollo socioeconómico por el pacto comercial?

Más allá de las respuestas, México y su TLC con sus socios estadounidenses y canadienses son referentes del debate en Costa Rica por el Tratado de Libre Comercio de Estados Unidos, Centroamérica y República Dominicana (CAFTA-RD), que mañana será sometido a referéndum para que los costarricenses digan si lo aceptan o lo rechazan. Una encuesta difundida el jueves anterior en esta ciudad otorgó una ventaja de 12% al "no" sobre el "sí"

Los comandos del "sí" -gobierno, empresarios, partidos de centro y centro-derecha- y del "no" -sindicatos, movimientos populares y partidos de centro-izquierda- ponen a México como ejemplo de éxito o fracaso.

"A los mexicanos se les indicó que el TLCAN iba a generar gran cantidad de empleos, para gozar de mayor riqueza y evitar la migración a Estados Unidos. La realidad fue otra: se perdieron más de un millón de puestos agrícolas y sólo se generaron poco más de medio millón de empleos industriales", dijo a EL UNIVERSAL Eugenio Trejos, jefe de la campaña del "no".

"La migración mexicana a Estados Unidos se incrementó notablemente luego de regir el tratado y frente a las promesas de empleo, más bien Estados Unidos construye un muro de la vergüenza para impedir el acceso de los mexicanos", añadió.

Ottón Solís, ex candidato presidencial del opositor Partido Acción Ciudadana (PAC) y un líder del "no", aseguró que "cuantos más años vive México con el TLC, más elevado es el desempleo. Como resultado, la migración ilegal se ha duplicado".

En el bando del "sí", la diputada independiente Evita Arguedas afirmó a este diario que aunque "las comparaciones no son correctas ni justas", porque cada país tiene su referencia histórica, en México "se han generado empleos" con el TLCAN.

"Es una realidad: las cifras demuestran que año a año ha habido nuevos empleos, con más inversión extranjera y local", recalcó.

El gobierno del presidente Oscar Arias, líder del "sí", ha defendido el impacto del libre comercio en México. En una reciente visita a este país, el mexicano Miguel Hakim Simón, secretario iberoamericano de Cooperación, destacó las "extraordinarias y enormes ventajas" del libre comercio de México con Estados Unidos y Canadá.

La administración Arias aseveró que en su viaje a Costa Rica, "Hakim fue enfático en señalar que los grandes ganadores del TLC han sido los consumidores mexicanos que hace dos décadas podían sólo elegir entre tres modelos de carro para comprarse y hoy tienen más de 30 alternativas y a precios más bajos".

El mexicano Jaime Zabludovsky, jefe negociador de México ante la Unión Europea puntualizó, en un artículo en la prensa local, que el debate en Costa Rica "recuerda lo sucedido en México" hace casi 15 años con el tratado.

La discusión, relató, "se ha polarizado", sin revisar "lo que se puede y no se puede esperar" de un TLC con Estados Unidos, como liberalizar el intercambio de bienes, servicios e inversión extranjera directa y proteger derechos de propiedad intelectual, con reglas claras y predecibles.

"Desde la perspectiva mexicana, estos objetivos más que se han cumplido", insistió.

Así, a pocas horas de la votación, el debate TLC en Costa Rica sigue abordando el factor TLCAN/México.

En un hecho que afectó la campaña del "sí", Ignacio Trejos, monseñor emérito, advirtió que votar por el "sí" es "pecado social".

Arias-ferviente defensor del TLC-reclamó que los grupos opuestos al Tratado "han metido a Dios y a la religión en nuestra decisión. Esta es la peor forma de manipular a los costarricenses".

Arias, involucrado de lleno en una intensa lucha que podría decidirse por escasa diferencia, aseguró que estar a favor o en contra del pacto "no es un pecado social, porque Dios no está ni con el `sí' ni con el `no'. Dios está con todos nosotros".

El expresidente Luis Alberto Monge, enemigo del TLC, advirtió ayer que no solo está en juego el TLC, sino también la democracia y la paz social y política del país.

Más de 2.6 millones de costarricenses están inscritos para votar en el primer referéndum en este país. Para que la consulta sea de acatamiento legislativo obligatorio, debe votar al menos el 40% -poco más de un millón de personas- de los empadronados.