Milenio
Calderón dice que el número de plagios "ha caído de manera importante". Recuerda que 137 agentes federales han sido asesinados en la lucha antinarco.
México.- El presidente Felipe Calderón pidió a la Policía Federal no permitir ni tolerar que la delincuencia y la deshonestidad penetren en sus filas y admitió que hasta hoy prevalece la desconfianza, el temor y la falta de valoración de dicha corporación.

"Queremos que las mexicanas y los mexicanos se sientan orgullosos de su Policía Federal, y que a diferencia de lo que ocurre todavía hoy no haya desconfianza ni temor ni falta de valoración en la actuación de la policía."

Al inaugurar el Centro de Inteligencia de la corporación, al que llamó "cerebro informático de las fuerzas del orden", el mandatario aseguró que "el número de casos de secuestro ha comenzado a descender de manera importante", luego de que el año pasado "escaló de manera dramática e indignante.

"Sé que eso no es suficiente, pero eso indica que se avanza por el camino correcto, aunque hay que profundizar en el combate a la extorsión", señaló, y reconoció una relativa ausencia de fuerza entre las instituciones policiacas de distintos puntos del país.

El presidente Calderón insistió en que la Policía Federal debe ser un orgullo para los mexicanos. "Todos deben proponerse y debemos proponernos no descansar hasta que quede claro que hay una nueva Policía Federal honesta y capaz, en la cual los mexicanos pueden confiar." A los agentes federales les pidió ser ejemplo de lealtad, eficacia, servicio y compromiso con la seguridad pública.

"Sobre todo les exijo que no permitan que la delincuencia penetre en sus filas, que no toleren la complicidad ni deshonestidad entre los suyos, porque ha estado de por medio la vida de 137 de sus compañeros en lo que va de esta administración", dijo.

 

Cambio de fondo
Acompañado por los secretarios de Seguridad Pública federal, de Defensa y de Marina, Genaro García Luna, Guillermo Galván y Francisco Saynez, respectivamente, además del titular de la PGR, Arturo Chávez Chávez, el jefe del Ejecutivo dijo que las guerras se ganan con tecnología, información, inteligencia, estrategia y fuerza.

Por ello, señaló que el centro que inauguró simboliza un cambio de fondo de su gobierno en el impulso a la seguridad pública.

"La Policía podrá ir un paso delante de lo que va la delincuencia. Tomará tiempo, pero, desde luego, este es el camino que necesitamos recorrer", afirmó el Presidente al referirse a la institución que coordinará, recopilará información y analizará datos de inteligencia.

Sobre sus integrantes, señaló que es personal egresado de universidades. Se trata, dijo, de la primera generación de investigadores de inteligencia que "son la semilla de una verdadera policía científica".

Aseguró que el Centro de Inteligencia "se coloca a la altura de los más avanzados del mundo", e indicó que su gobierno revisará cada día que los encargados de la seguridad sean los mexicanos más confiables.

"Ha costado un enorme trabajo, se ha dedicado una gran cantidad de recursos (a esta tarea), pero estoy seguro de que vale la pena", dijo.

Una vez más aseguró que el país necesita una Policía Federal fuerte que permita relevar paulatinamente a las fuerzas armadas de la labor que realizan en las calles de país, además de "suplir las deficiencias e insuficiencias de las autoridades policiacas civiles".

En la ceremonia también estuvieron el embajador de Estados Unidos, Carlos Pascual; el procurador y secretario de Seguridad Pública del DF, Miguel Angel Mancera y Manuel Mondragón, y el empresario Carlos Slim.

 

Rechazo de la Iglesia
La Iglesia católica consideró que la violencia en el país no ha disminuido. Por el contrario, dijo que con la estrategia de combate al crimen organizado se incrementaron los asesinatos y la crueldad al cometerlos.

En la asamblea de la Conferencia del Episcopado Mexicano -a principio de mes- los obispos del país analizaron la situación de inseguridad en el país y afirmaron que los actos de violencia son inhumanos y despiadados.

El obispo Mario de Gasperín indicó que el deterioro moral es universal, porque siguen en aumento los asesinatos.