El Universal
Afirman en la Concamin que las cifras sobre el desempeño económico indican la importancia de intensificar los esfuerzos para reducir el costo-país, elevar la competitividad y articular una estrategia industrial sólida
La Confederación de Cámaras Industriales (Concamin) estimó que durante el tercer y cuarto trimestre de este año se acentúen la desaceleración económica y las presiones inflacionarias en el país.

En el segundo trimestre del año, expuso, la economía perdió buena parte de su dinamismo, se intensificaron las presiones inflacionarias y las empresas operan en un ambiente marcado por crecientes costos de producción y cierto debilitamiento de la demanda interna y externa por los productos industriales.

Argumenta que entre abril y junio pasados se intensificó la desaceleración económica, debido al cambio en el clima para los negocios y el deterioro en la percepción de consumidores y productores en torno al presente y futuro inmediato.

Además, por el enrarecimiento del ambiente internacional, causado por crecientes presiones inflacionarias, menor dinamismo económico, debilitamiento del comercio internacional y elevada volatilidad de los mercados financieros, entre otros.

Estos tres factores explican, en lo fundamental, el menor dinamismo económico, señala en un comunicado el organismo representante del sector industrial.

En el segundo trimestre del año, el avance del Producto Interno Bruto (PIB) en 2.8 por ciento superó el crecimiento reportado en el trimestre previo, de 2.6 por ciento.

Pero al eliminar el efecto de la Semana Santa, el resultado es un crecimiento económico de 2.1 por ciento, no sólo inferior al del trimestre previo, sino además equivale a la mitad del avance en el último trimestre de 2007 (4.2 por ciento) , lo que permite ubicar la intensidad de la desaceleración.

Esta pérdida de dinamismo se explica por la moderación en el crecimiento del sector servicios, que se había mantenido como el principal soporte de la actividad económica, y por el evidente debilitamiento del sector industrial, que sigue siendo el componente de la economía nacional con el menor ritmo de avance.

Sin embargo, aclara, pese a que el crecimiento en México pierde fuerza a medida que avanza el año, la estabilidad macroeconómica ha sido fundamental para afrontar la mayor parte de los problemas procedentes de un entorno mundial que es cada día más complejo.

Las cifras sobre el desempeño económico indican la importancia de intensificar los esfuerzos para reducir el costo-país, elevar la competitividad y articular una estrategia industrial sólida.

Esta estrategia industrial, expone, debe ser de largo aliento y promotora de la articulación de cadenas productivas y de la sustitución eficiente de importaciones, para responder a los desafíos en materia de desarrollo y empleo en México.