La Jornada
En conferencia de prensa, tras media hora de espera, la tenista californiana, quien ganó el pasado sábado su título número 40 en sencillos, al vencer 6-4 y 6-2 a la francesa Virginie Razzano en la final del torneo de Dubai, dijo que se encuentra feliz de estar en México, cuya cultura conoce por tener contacto con los mexicanos que viven en su país.
Acapulco, Guerrero.- Venus Williams, favorita del Abierto Mexicano de Tenis, rechazó hablar sobre la discriminación racial en este deporte y el arribo a la presidencia de su país del afroestadunidense Barack Obama.

En conferencia de prensa, tras media hora de espera, la tenista californiana, quien ganó el pasado sábado su título número 40 en sencillos, al vencer 6-4 y 6-2 a la francesa Virginie Razzano en la final del torneo de Dubai, dijo que se encuentra feliz de estar en México, cuya cultura conoce por tener contacto con los mexicanos que viven en su país.

En Acapulco pareció que había olvidado sus declaraciones en Dubai sobre Shahar Peer, la tenista israelí que no pudo participar en el torneo porque el gobierno de Emiratos Arabes Unidos le negó el visado.

"Creí que tenía que hablar de ella" -dijo Williams- "fue valiente de su parte tratar de jugar en Dubai, aunque sabía que no sería fácil. Mi padre creció en una zona donde si uno hablaba mucho le podía costar la vida. Así que me pareció que tenía la oportunidad de decir algo que todos escucharían", expresó después de recibir el trofeo.

Aquí, lacónica, dijo no tener comentarios sobre la discriminación racial, ni sobre la llegada de un afroestadunidense al gobierno de Estados Unidos. La Jornada le volvió a preguntar si era su costumbre evadir las preguntas políticas, a lo que respondió con un "ahora no", y mostró una amplia sonrisa que dejó ver sus blancos dientes.
Foto
Venus Williams llegó media hora tarde a la conferencia de prensaFoto Javier Verdín/La Jornada Guerrero

Treinta minutos después de la cita para la entrevista en el estadio de Mextenis, la deportista apareció acompañada por algunos familiares, una hermana y un hermano, y respondió durante un cuarto de hora a la prensa reunida allí.

Williams aseguró que después de conquistar el torneo de Dubai trae muchas energías, que luego de entrenar en Guerrero confirmó que le gusta jugar en pasto y sobre arcilla, y que desde pequeña se fijó como meta ser una de las mejores del mundo. No le gusta perder, por eso cada vez que juega su orgullo hace que siempre quiera ganar.

La favorita del torneo aseguró que le gustaría disputar la final con la italiana Flavia Pennetta, a quien ya venció en el Abierto de Zurich. Su hermana Vanessa es una gran persona, "la quiero mucho. se parece a mí", dijo.

Quien de plano dejó planta- dos a los representantes de los medios de comunicación en la conferencia previamente anunciada fue Pennetta, la otra favorita y campeona de la edición anterior.