Antonio Ruiz / Vanguardia
Saltillo, Coah.- Polvo, intenso calor y amargos recuerdos fue lo que enmarcó la peregrinación que se llevó a cabo desde Puente Moreno hasta el templo erigido en honor a San Francisco de Asís, en la colonia Alamo.
Pasadas las 12:00 horas cientos de personas ya estaban en el lugar de la cita. Los matachines no podían faltar. Hubo quien hasta se dio tiempo para arreglar la tumba de su ser querido en ese lugar pocas veces visitado y casi olvidado.

Armando Bernal Hernández, quien tiene enterrados en ese lugar a sus padres y dos hermanas, siente tristeza porque ya pocos son los que recuerdan la tragedia que hace 35 años enlutó no sólo a Saltillo, sino al país entero.

"Yo sí vengo seguido porque aquí están los restos de mis padres y dos de mis hermanas, y aunque fue hace 35 años cuando lo del `trenazo' su recuerdo sigue vivo, porque es una pérdida de la que no me he podido recuperar", dijo dejando asomar una lágrima.

Asimismo, pidió a quienes tienen familiares enterrados en ese lugar a que ayuden a conservarlo en buenas condiciones, "porque casi nadie viene, ni siquiera el Día de los Muertos".

Dieron las 4:20 horas y la marcha comenzó, de esta manera la Iglesia recuerda la tragedia. Entre cantos y oraciones los más de 500 fieles recorrieron el inhóspito camino, donde el polvo y el sol son el común denominador.

A la llegada al templo de San Francisco, en la colonia Älamo, los peregrinos fueron recibidos por el padre Pedro Pantoja, quien ofició una misa en memoria de las víctimas del "trenazo" de aquel 4 de octubre de 1972. (Con información de Luis Salcedo).