Milenio
Indígenas de la comunidad de Nuevo Santiago Tutla retuvieron al sacerdote por 5 horas cuando acudió al poblado a entregar víveres y ropa; el sacerdote presentó una denuncia ante el MP por plagio.
México, DF. El padre Alejandro Solalinde Guerra fue retenido y encerrado por indígenas de la comunidad de San Juan Mazatlán Mixe, en la Sierra Norte de Oaxaca, pero fue rescatado horas después por elementos de las fuerzas federales.

El coordinador de la pastoral de la Movilidad Humana de la diócesis de Tehuantepec aclaró que se trató de una confusión, "un mal entendido".

Sin embargo, permaneció durante cinco horas en el poblado, junto con sus escoltas que fueron desarmados y encerrados en la cárcel del lugar.

Solalinde acudió el viernes al poblado de Nuevo Santiago Tutla, perteneciente al municipio San Juan Mazatlán Mixe a visitar una familia para entregar víveres y ropa.

"Hubo una confusión, la gente y la autoridad no entendieron que acudí sólo a una visita de cortesía y terminaron por obligarme a comparecer ante su asamblea, donde me interrogaron como si fuera un delincuente", explicó el sacerdote.

Refirió que su escolta asignada por el gobierno de Oaxaca fue desarmada, sometida y encerrada en la cárcel del pueblo.

Admitió que por fortuna uno de los agentes estableció contacto por la radio con la Policía Federal, cuyos elementos lo rescataron

Solalinde aclaró que los pobladores intentaron hacerlo firmar un documento antes de liberarlo, en el cual se asentaba que había estado en la demarcación de común acuerdo, mismo que se negó a suscribir.

En tanto, el comisionado de la Policía Estatal, César Alfaro Cruz, confirmó que fue poco después de las 22:00 horas del viernes se logró la liberación del religioso, quien posteriormente presentó una demanda ante el Ministerio Público por su retención.

El mando argumentó que la liberación se logró sin incidentes y con apoyo de las fuerzas federales.

En tanto, el procurador de Justicia de Oaxaca, Manuel de Jesús López, confirmó que se integró la averiguación 391/ML/2001 ante el agente de Ministerio Público de Matías Romero por el delito de privación ilegal de la libertad.

El 18 de diciembre pasado la Procuraduría General de la República (PGR) cerró la demanda que había integrado contra el padre Alejandro Solalinde sobre el presunto abandono del migrante guatemalteco Juan Francisco Silvestre.