Madrid, España.- Rex Harrison, que mañana cumpliría cien años, es recordado por su papel del muy británico y muy correcto profesor de lingüística que transforma a una florista (Audrey Hepburn) en una dama, pero pocos conocen su agitada vida sentimental, que le hizo ganar el apelativo de "Sexy Rexy".
Su papel en "My Fair Lady", como el pigmalión Henry Higgins, que en seis meses convierte a la vulgar Eliza Doolittle en toda una dama, le valió a este británico el único Oscar de su carrera.

Nacido como Reginald Carey Harrison el 5 de marzo de 1908 en Huyton (Lancashire, centro de Inglaterra), debutó en el teatro con apenas 16 años pero su carrera interpretativa se interrumpió bruscamente por la Segunda Guerra Mundial, donde sirvió en la Royal Air Force.

A su vuelta siguió con el teatro, en la compañía "Liverpool Repertory Theatre", y comenzó a probar fortuna en algunas de las primeras películas sonoras que se hicieron en su país, antes de cruzar el charco para trasladarse a Estados Unidos, donde recaló en Broadway y después dio el salto a Hollywood.

Su papel de rey asiático en "Anna and the King of Siam" en 1946 -la primera versión de esta obra, que sería llevada al cine otras dos veces-, junto a Irene Dunne y dirigida por John Cromwell, fue su primer éxito.

Al año siguiente protagonizó "The Ghost and Mrs. Muir", dirigida por Joseph Leo Mankiewicz, con quien repetiría como un irónico Julio César en "Cleopatra", papel que le valdría excelentes críticas y su segunda candidatura a un Oscar.

"César no es un tirano pomposo. Interpretado sensacionalmente por Rex Harrison, es un estadista de una sabiduría, sagacidad y magnanimidad manifiestas. Y es también un estudio fascinante de las ambigüedades en política. La interpretación de Harrison es lo mejor de la película", escribió "The Times" tras el estreno.

A pesar de su extensa carrera en el cine, el británico nunca abandonó los escenarios y cosechó importantes éxitos con "Pygmalion", la pieza de George Bernard Shaw en la que se basó "My fair lady", con la que consiguió un Tony.

Ese premio hizo de Harrison uno de los ocho actores en el mundo que han ganado un Tony y un Oscar por interpretar el mismo personaje en los escenarios y en la gran pantalla.

Los autores teatrales le admiraban especialmente y, en palabras de Noel Coward, Harrison era "el más grande intérprete de alta comedia del mundo".

Su imagen, de perfecto caballero británico, se vio reflejada en muchos de los papeles que le ofrecieron en el cine, desde ese profesor que logra domar a Audrey Hepburn hasta "Julio César", el "Dr. Doolittle" o el Papa Julio II que encarnó en "The Agony and the Ecstasy", sobre el proceso de creación de la Capilla Sixtina por Miguel Angel.

Pero esa imagen que proyectaba estaba bastante lejos del Harrison real, que se casó seis veces (tres con actrices), tuvo cuatro hijos de tres de ellas, y una vida de lo más agitada que le llevó a ser conocido por la prensa como "Sexy Rexy".

Cuando estaba casado con Lili Palmer mantuvo una relación con la también actriz Carole Landis, quien se suicidó tras negarse Harrison a divorciarse de su esposa.

Y Palmer, que fue su segunda esposa, le concedió el divorcio para que pudiera casarse con Kay Kendall -una de sus amantes-, a la que habían diagnosticado leucemia, con la condición de que, una vez fallecida, se volvieran a casar, lo que no ocurrió.

Esa doble imagen respondía exactamente al carácter y pensamiento del actor, quien dijo que "lo que hace a una persona encantadora debe mantenerse como un misterio".

"Hay siempre una lucha, un esfuerzo, por conseguir algo más grande que tú mismo en todas las formas del arte. E incluso si no logras la grandeza, si fallas -algo que todos debemos hacer-, lo que haces en tu trabajo está de alguna manera conectado con tu actitud ante la vida, con tus más profundos y secretos sentimientos", afirmó en su autobiografía, "Rex", publicada en 1974.

Sir Reginald Carey Harrison falleció el 2 de junio de 1990 en Nueva York a causa de una pancreatitis, apenas tres semanas después de su última actuación en el teatro, en la obra "The Circle" (El Círculo), que protagonizaba junto a Glynis Johns y Stewart Granger.

Con motivo de su centenario, el Museo de Arte Moderno de Nueva York (MOMA) le ha organizado un homenaje que se desarrollará desde mañana y hasta el próximo 24 de marzo, con la exhibición de 11 de sus películas.

"Interpretando a un soldado del Ejército de Salvación, un profesor y caballero, un director de orquesta, un criminal huido, un emperador de Roma, un potentado árabe o un Papa, Harrison dotaba a sus personajes de encanto y elegancia. Podía ser 'Sexy Rexy' cuando correspondía, interpretar con connotaciones reales o rezumar encanto por cada poro", afirma el MOMA en la presentación del ciclo.