Semanario
1./ El estilo Moreira de gobernar parece reciente y es antiguo. Aunque tiene dos años de manifestarse a nivel estatal, con serias repercusiones nacionales, empezó a gestarse hace un cuarto de siglo, en patios escolares y en calles aledañas a la plaza de la Madre. Era el estilo del madrazo antes de Roberto Madrazo, practicado por un grupo de muchachos que hoy tienen en sus manos las riendas del Gobierno de Coahuila. Un estilo que debe más a Rubén Olivares que a Sun Tzu, más a Francisco Navarro Montenegro que a Fidel Castro.
1./ El estilo Moreira de gobernar parece reciente y es antiguo. Aunque tiene dos años de manifestarse a nivel estatal, con serias repercusiones nacionales, empezó a gestarse hace un cuarto de siglo, en patios escolares y en calles aledañas a la plaza de la Madre. Era el estilo del madrazo antes de Roberto Madrazo, practicado por un grupo de muchachos que hoy tienen en sus manos las riendas del Gobierno de Coahuila. Un estilo que debe más a Rubén Olivares que a Sun Tzu, más a Francisco Navarro Montenegro que a Fidel Castro.


2./ Rubén Moreira y Fernando de las Fuentes lo pusieron en práctica en las planicies de la Facultad de Jurisprudencia, hacia el año de 1983, convirtiendo el sendero de troenos en un callejón de los madrazos. Luego, con el paso de los años, Rubén se consolidaría como un temperamento tranquilo, amante de los libros, diplomático, elegante. Sin embargo, de unos meses para acá, desde que asumió la dirección del PRI estatal, el estilo familiar volvió a encender sus venas, como un atavismo, y si se nos permite la metáfora, como un alarido genético.

3./ De un día para otro, Rubén la emprendió contra el panismo local, ese club de gente bien, modosa, emperifollada, casi diríamos que inofensiva. Con la punta de la bota, quizá marca Fox, empezó a tratar a los socialitos albiazules como si se tratara de puras tepocatas, lagartijas y víboras prietas. Nosotros, meros espectadores ciudadanos, sólo nos preguntamos: ¿hasta dónde llegará este pugilato, este síndorme de Pepe el Toro? ¿Hasta cuándo permitirán ustedes, los ricos panistas, que continúe este golpeteo?