La Jornada
El guerrillero fue ultimado por narcoparamilitares, asegura el grupo
El cuerpo de Omar Guerrero Solís, el comandante Ramiro del Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente (ERPI), fue sepultado la tarde de este martes en el cementerio municipal de Chilpancingo, horas después de que la Asamblea Popular de los Pueblos de Guerrero (APPG) recogió sus restos del Servicio Médico Forense, donde permanecieron desde la madrugada del viernes pasado, cuando fueron llevados allí por las autoridades para su identificación.

La noche del martes, el grupo armado emitió su comunicado número 40, en el cual reconoció que Ramiro fue ultimado el 4 de noviembre pasado y responsabilizó de ello al "Estado, por medio de sus órganos de inteligencia militar y política, el cual planeó y pagó para que el pistolero Cayetano Alvarado Palacios, El Cuche Blanco, sirviente de los caciques más famosos de Guerrero, ametrallara con cuatro impactos de rifle AK-47 al líder social.

"La mañana del martes 4 de noviembre, siete narcoparamilitares liderados por El Cuche Blanco le tendieron una emboscada en la comunidad de Palos Grandes, municipio de Ajuchitlán del Progreso", anotó el comunicado.

Acerca de por qué Ramiro fue inhumado clandestinamente en Palos Altos, dijo que se realizó todo lo necesario para darle sepultura de acuerdo con las tradiciones familiares, decidiendo mantener con discreción su caída mientras se aplicaban medidas de seguridad necesarias y obligadas para el caso, sabíamos que era cuestión de tiempo el que lo localizaran; las bestias criminales del Ejército y la policía decidieron no respetar su cadáver y lo mancillaron exhibiendo como trofeo su cuerpo en descomposición.

Batida contra paramilitares

El grupo armado mencionó que la muerte de Ramiro "duele porque encabezó una batida contra paramilitares y narcosicarios ligados a las fuerzas del gobierno que infestan Guerrero y todo el país".

Detalló que Ramiro cayó en condiciones aún por indagar y que van más allá de los asesinos materiales, para decírselas con la mayor precisión y cautela al pueblo, para que esté alerta y preparado a defenderse. El ERPI advierte: "Nuestra justicia irá contra los asesinos de Ramiro, considerando siempre la voluntad y la seguridad del pueblo al que servimos".

Cerca de las 2 de la tarde, y después de innumerables trámites, la Procuraduría General de Justicia del estado entregó finalmente el cuerpo del comandante a la dirigencia de la APPG, encabezada por Pablo Sandoval Cruz, ex militante comunista y fundador del PRD en el estado.

De allí fue llevado a una funeraria, donde se le veló durante dos horas, pues el homenaje que estaba previsto en la sede de la organización fue suspendido por razones de seguridad, ya que desde la noche del lunes se recibieron dos telefonemas anónimos que advertían que si el cadáver era llevado al local de la APPG les va a ir muy mal, porque entonces vamos a llevarnos su cuerpo, y quienes asistan al sepelio la van a pagar muy duro, según denuncióBertoldo Martínez Cruz, también dirigente de la APPG.

No obstante, arribaron a la funeraria unos 300 campesinos, colonos y estudiantes provenientes de Tixtla, Coyuca de Benítez, Atoyac e Iguala, entre otros municipios. Apenas hubo un padrenuestro, dos avemarías y la lectura de un poema para Ramiro antes de que su cuerpo fuera llevado al cementerio con el fondo de las notas de La internacional.

Al llegar el cortejo, gente con corte de pelo tipo militar, vestidos de civil y con gorras se encontraba cerca de la fosa y empezó a tomar fotografías a los asistentes, denunciaron Vidulfo Rosales Sierra y Manuel Olivares, del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan y de la Red Guerrerense de Organizaciones.

De 87 años, Sandoval Cruz fue el único orador durante el sepelio: Tenemos la dicha de recibir el cuerpo de Omar Guerrero; nos sentimos complacidos de ser los portavoces de los anhelos del pueblo de Guerrero, porque la tierra se va a encargar de darle vida, porque sus ideas se quedan con nosotros, como una gran enseñanza, dijo el también dirigente de la APPG.

Debido a su vida de clandestinidad, en las comunidades de la Sierra Madre del Sur simplemente se le conocía como comandante Ramiro, pues ni Omar Guerrero Solís ni Ramiro Salgado López, como lo identificaba el gobierno, son sus nombres reales. Sólo se sabe que estaba casado, tenía 33 años y que se integró a los 14 años al Partido Obrero Clandestino Unión del Pueblo/Partido de los Pobres, luego al Ejército Popular Revolucionario (EPR) y en una primera escisión de ese grupo optó por el ERPI.

Piden reintegrar la Comed en Oaxaca

En la ciudad de Oaxaca, el comité Hasta Encontrarlos, integrado por los familiares de Edmundo Reyes Amaya y Gabriel Alberto Cruz Sánchez, militantes del EPR detenidos y desaparecidos el 25 de mayo de 2007, solicitó la reintegración de la Comisión de Mediación (Comed) entre el gobierno federal y el grupo armado para dar seguimiento a la exigencia de dar con el paradero de ambos combatientes.

Nadín Reyes Maldonado, hija de uno de los eperristas, dijo que los familiares de los desaparecidos creemos y estamos convencidos de que sólo el trabajo y la lucha de las organizaciones sociales, de derechos humanos y de personalidades solidarias nos permitirá alcanzar mayores resultados en el esclarecimiento de los casos de desaparición forzada.

El académico Enrique González Ruiz, ex integrante del Comed e invitado del comité, descartó la reintegración del grupo debido a la complejidad de las agendas de trabajo de los siete ex integrantes.

Sostuvo que durante su participación en la Comed, extinta el 21 de abril pasado, quedó evidenciada la falta de voluntad política del Estado por la burocracia de los trámites ministeriales. El Estado no tiene interés en resolver el caso de los desaparecidos, inventó argucias y utilizó a personas para disimular una supuesta voluntad política, señaló.