José Mourinho prioriza la relación personal y la creación de una buena estructura deportiva en su nuevo proyecto en el Real Madrid<br>Foto: Vanguardia/ EFE
El País
José Mourinho prioriza la relación personal y la creación de una buena estructura deportiva en su nuevo proyecto en el Real Madrid
José Mourinho no ha defraudado en su primera aparición ante la prensa como entrenador del Real Madrid. El nuevo técnico llega a Chamartín con la misma filosofía que le ha convertido en uno de los mejores entrenadores del mundo, y que ahora quiere inocular en sus jugadores. Con un proyecto de cuatro años, "suficientes para ganar, para construir una identidad y preparar futbolísticamente el presente y el futuro del Real Madrid", Mourinho afronta en España una nueva etapa deportiva "más maduro, más rico y más culto" tras su paso por Portugal, Inglaterra e Italia. Lo hará, según ha confesado el directo deportivo Jorge Valdano, con toda la estructura del Real Madrid a su disposición, respaldándole como hicieron con el ex técnico Manuel Pellegrini. "Si un entrenador tiene miedo de la institución no trabaja bien", ha comentado Mourinho, desligándose del aparato directivo para tomar decisiones propias sobre el equipo.

Aunque los resultados son el aspecto primordial, el portugués se ha fijado como primera tarea construir unos principios básicos en el vestuario. "Lo más importante para mí es sacar de los jugadores lo mejor que tienen. Para mí, un equipo debe tener equilibrio, y equilibrio es jugar bien con balón y sin balón, defensiva y ofensivamente, ser psicológicamente muy fuertes, ganar partidos y sobre todo ganar los decisivos, donde no siempre es fundamental la calidad, sino la fuerza humana, una buena mentalidad y mucha fuerza psicológica. Sin ésta última, es imposible ganar partidos importantes y títulos", resume el portugués, para quien la plantilla no precisa cambios sustanciales. A partir de ahí, una vez se establezca una estructura, Mourinho augura buenos resultados. "Hay que coger confianza, transformar algunas cosas y adoptar un modo nuevo de trabajar. Tengo la responsabilidad propia de un entrenador, pero siempre digo que es fundamental la calidad de las personas que trabajan conmigo. Sin una buena estructura interna no se puede ser un buen entrenador".

En su nuevo proyecto, Mourinho no cree que la nueva identidad que pretende dar al Real Madrid dependa de la nacionalidad de sus jugadores. El portugués, que ha evitado hablar de nombres propios -porque cuando el entrenador o el director deportivo hablan de un jugador, sube el precio. Por cada palabra que se dice, diez millones- pedirá "tres o cuatro jugadores para que el entrenador tenga más posibilidades de adaptarse a un ideal de equipo, de juego", pero no se pronunciará sobre ninguno. "No será un verano para escribir mucho sobre nuevos jugadores", añade el nuevo técnico, identificado ya con los ideales del Madrid. Mourinho, que antes de entrar a la sala de prensa se ha paseado por la sala de trofeos, comparte con Florentino Pérez la añoranza de títulos. "El presidente me ha dicho que echa de menos las sensaciones de la última Champions. Yo también. Lo que echa de menos el Real Madrid es lo que yo echo de menos. Llego habiendo ganado todo, pero no me duermo en los laureles. Siempre quiero más", explicaba el portugués, que se ha quitado con dos frases la presión de conquistar Europa la próxima temporada.

"No puedo prever que el Madrid llegará lejos. El fútbol es el fútbol. No partimos como cabezas de serie, y en el sorteo tendremos como rivales a Inter, Chelsea, Barcelona, Bayern... pero lo que quiero lograr es que no haya miedo en nuestro vestuario, sino en el del contrario. A nosotros nos tiene que dar igual". Así es la mentalidad de un Mourinho dispuesto a revertir la historia negativa del Real Madrid. "Eso no cuenta. Empezamos de cero, y después partido a partido. Entiendo que la prensa y la afición tengan más presión pero no es un problema para mí. Para mí es un factor de motivación, y no me va a perjudicar", añade, retador.

A partir de ahora, Mourinho solo espera buenos resultados. Después de los títulos cosechados en su etapa como entrenador de Oporto, Chelsea e Inter, 'Mou' no se considera provocador, sino defensor de sus jugadores, humilde y trabajador. "Espero decir lo mismo después de terminar mi trabajo en el campeonato español". "No soy un provocador, soy un trabajador que trabaja mucho, mucho, y como cualquiera que trabaja mucho queremos respeto. Si tenemos respeto, perfecto. Si no tenemos respeto, tengo que defender mi grupo, pero provocador no soy", ha zanjado.
¿Mourinho defensivo?

El nuevo técnico se ha sentido aludido al ser preguntado sobre si su estilo de juego es demasiado defensivo. "Es interesante. He jugado tres finales, una de UEFA y dos de Liga de Campeones. Hemos ganado las tres, y en tres partidos marcamos ocho goles. Son tres finales europeas, no tres partidos de campeonato. Lo que ocurre es que cuando se repite una mentira muchas veces, para las personas inteligentes esa mentira será siempre una mentira, para los no inteligentes esa mentira se transforma en verdad. Por suerte, en el fútbol hay más personas inteligentes que no inteligentes. Una cosa es organización de juego y otra juego defensivo. Cuando un equipo esta organizado defiende bien , y cuando esta organizado puede jugar con ataque y a la vez defender bien", declara.

Mourinho no ha escondido sus cualidades. "No soy un falso humilde", declara al ser preguntado sobre su condición de mejor entrenador del mundo. "Creo que hay un grupo de entrenadores con calidad y suerte que son los mejores. Después de la temporada, los resultados deciden quién es el mejor", añade en alusión a los tres títulos conseguidos recientemente con el Inter. No ha sido la única perla. Para su sucesor en el banquillo italiano, Mourinho cree que tendrá mucha suerte, pues amparado por la buena estructura interna del club, "cualquiera que llegue seguirá una trayectoria con grandes posibilidades de éxito, porque le regalo la posibilidad de ganar tres títulos: Copa, Supercopa e Intercontinental".

Antes incluso de llegar al Santiago Bernabéu y charlar con el presidente (ausente durante la rueda de prensa), Mourinho se ha desplazado hasta la ciudad deportiva en la que ha sido su primera toma de contacto con la plantilla. "No he perdido el tiempo", ha explicado el luso, que ya ha hablado con Raúl. De la conversación mantenida con el capitán madridista no ha dado detalles -"entre entrenador y jugador la prensa no entra"- y prefiere esperar a hablar con Valdano y Florentino antes de pronunciarse sobre el siete blanco. Sin embargo, independientemente de la decisión que se adopte, Mourinho ha mostrado su respeto a la figura del delantero. "Yo he llegado hoy no he hecho nada aún por el Real Madrid. No soy parte de su historia. Raúl sí, y quien no está debe respetar al que está dentro. No se puede tratar a Raúl como un jugador cualquiera". Por ello, Mourinho no se ha declarado antiraulista, como tampoco antibarcelonista.

Soy entrenador del Real Madrid y me preocupo del Madrid, de su construcción, no me preocupa el Barcelona en absoluto. Es un grandísimo rival en Champions y competiciones domésticas, pero no quiero pensar ni hablar del Barcelona. ¿Si soy odiado por el barcelonismo? El problema será de quien me odie, no mío", resuelve Mourinho, que otorga el mismo nivel de respeto al FC Barcelona que a cualquier otro rival.