Los diferentes representantes de América Latina que acudieron estos días a Londres coincidieron en subrayar la necesidad de mejorar las conexiones aéreas, un elemento clave para facilitar el paso de un país a otro y las visitas intrarregionales dentro de un mismo Estado.
Londres, Inglaterra.- La tendencia al multidestino está de moda, tal y como ha quedado demostrado estos días en el World Travel Market (WTM) de Londres, y representa ya una oportunidad de negocio que América Latina puede ver pasar de largo por su política de visados.

El debate se encuentra encima de la mesa y países como Argentina, Brasil, Cuba, Ecuador y Venezuela han reconocido públicamente que existe la necesidad de definir una política regional conjunta en el sector turístico.

El problema para atraer al turista interesado en el multidestino radica en la exigencia de la inmensa mayoría de los países de que el visitante saque un visado diferente para cada uno de ellos, lo que hace más difícil -y menos atractiva- esta opción que en el caso de viajar a Europa, por ejemplo, donde existe libre circulación de personas.

La adopción de medidas que faciliten la llegada de turistas a varios países de América Latina con una sola visa "es una prioridad", reconoció en declaraciones a Efe la presidenta de la Empresa Brasileña de Promoción del Turismo (Embratur), Jeanine Pires, quien subrayó que ya existe "una agenda" que marca cómo ir avanzando hacia una mayor integración.

En esa misma dirección apuntó el asesor del Ministerio de Turismo uruguayo Benjamín Liberoff, quien insistió en la necesidad "de construir un vínculo regional a medio plazo", aunque admitió la dificultad del proceso.

El secretario de Turismo de Argentina, Enrique Meyer, también reconoció la importancia que puede suponer para la región conseguir la visa única y se mostró convencido de que "se acabará consiguiendo en unos años".

"¿Cuánto tardó Europa en unirse? ¿Veinte, treinta años?", recordó Meyer para destacar que este tipo de alianzas entre diferentes naciones llevan su tiempo.

Muestra de la disparidad entre unos y otros en esta materia es que cada país toma sus propias medidas, con ejemplos como el de Ecuador, que directamente ha suprimido la visa para turistas, o el de Venezuela, que ha tomado la misma decisión, pero sólo para el visitante europeo.

Un ejemplo a seguir podría ser el llamado "CA4", un acuerdo firmado por Nicaragua, Honduras, Guatemala y El Salvador por el que se permite al visitante la libre circulación entre todos ellos como si fueran un único país.

"Para nosotros ya no es un problema lo del multidestino. Creemos que el CA4 es un ejemplo en ese sentido y ojalá que acabe extendiéndose a toda Centroamérica", explicó a Efe el director de promoción y mercado del Instituto Nicaragüense de Turismo (Intur), Julio Videa.

Uno de los ausentes en este pacto centroamericano es Costa Rica, quien presentó un expositor independiente en la WTM.

"Es verdad que el multidestino es una tendencia, pero más en el turista europeo que en el asiático, ya que este último suele tener una estancia media inferior", admitió María Amelia Revelo, del Instituto Costarricense de Turismo, quien, sin embargo, no se pronunció sobre la ausencia en el CA4 de su país al tratarse "de un tema más político" que turístico.

Los diferentes representantes de América Latina que acudieron estos días a Londres coincidieron en subrayar la necesidad de mejorar las conexiones aéreas, un elemento clave para facilitar el paso de un país a otro y las visitas intrarregionales dentro de un mismo Estado.

Precisamente el martes se presentó en la capital británica la nueva terminal del aeropuerto de Carrasco, a las afueras de Montevideo, una infraestructura que se espera que sea clave tanto para este país como para los de su entorno y que ha supuesto una inversión de 165 millones de dólares (unos 110 millones de euros).

Latinoamérica ha contado con cerca de dos centenares de expositores en la WTM, una de las ferias del sector más importantes del año -junto con Berlín y Madrid- en donde ha promocionado su imagen ante tour-operadores de todo el mundo.

En esta estrategia de promoción no ha faltado cierta dosis de folclore, y por la zona de América Latina se han podido ver espectáculos musicales brasileños, indígenas ecuatorianos vestidos con trajes tradicionales o los típicos mariachis mexicanos.

A la cita han faltado Paraguay y Colombia, una ausencia la de este último país que ha sorprendido a algunos miembros del sector, y que, según el director de Proexport en Londres, Juan Guillermo Pérez, se debió a una cuestión de estrategia y de recursos: "O se va a la feria o se hace campaña directa con los operadores, se preparan viajes para la prensa, se invierte en publicidad...".

"El turismo internacional es algo muy nuevo para nosotros, pero espero que el año que viene ya estemos presentes en la WTM", añadió.