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Recrimina Tabárez a periodistas prácticas deshonestas hacia Uruguay. Relegan sus reproches a Holanda en conferencia previa a semifinal
CIUDAD DE MÉXICO. El entrenador de la selección uruguaya de futbol, Oscar Washington Tabárez, manifestó hoy su enojo contra periodistas que 'han violado' las reglas establecidas en el Mundial de Futbol 'filmando' prácticas a puerta cerrada de su equipo, del que rehusó hablar sobre su juego de mañana en la primera semifinal del Mundial de Futbol Sudáfrica 2010 contra Holanda.

En conferencia de prensa subida de tono y en la que manifestó su respeto y admiración por los holandeses, Tabárez dijo que tenía toda la intención de dar a conocer a su cuadro titular de este martes en el estadio Green Point de esta ciudad, pero lo sucedido con esos informadores, le quitó el deseo de hacerlo.

'Ya se verá (en el partido) si esa información (la obtenida de esos entrenamientos) es real, yo no puedo seguir en el mismo acuerdo, porque esas reglas no se han respetado y tiene que ver con esos periodistas que las han violado', dijo contundente y recriminatorio.

Washington Tabárez sólo alcanzó a reiterar que no iba a hablar nada sobre su equipo, el cual 'está trabajando muy bien'.

Asimismo, a pregunta de un periodista, al parecer inglés, sobre si se sentía avergonzado por la mano que el delantero Luis Suárez cometió para evitar el viernes pasado la derrota ante Ghana en los cuartos de final y que a la postre los encaminó a esta ronda, Tabárez le propuso que mejor cuestionara sobre este tema al mismo jugador y no a él.

'Lo que sí me averguenza es la trama que muchos periodistas sobre todo ingleses realizan sobre estos temas', respondió Tabárez al recordar que lo que sucedió con Ghana es una acción de futbol prevista de una u otra manera en el juego y que a su propio seleccionado le ocurrió ante España en el Mundial de Italia.

'Me molesta mucho el tema y discúlpeme usted, pero aquí estamos orgullosos de cómo hemos llegado y cómo hemos aportado, Uruguay pasó buena parte de este torneo sin tarjetas amarillas, así que no nos venga a decir que somos mentirosos'.

Sobre Holanda abundó que no son muchas las veces que se han enfrentado y recordó el torneo denominado 'Mundialito' de 1980 en el que su país los derrotó 2-0.

'Lo que recuerdo de ese país es a los jugadores que han tenido y la manera de sentir el futbol', dijo y citando al ex entrenador de esa selección, Rinus Michels, abundó que esa sensación es meramente ofensiva, de ataque, a lo que él agregó una eficiencia defensiva en el plantel al que mañana encararán en esta ciudad.

Tabárez rechazó asimismo que el resultado esté escrito en referencia a las presunciones de una mayor posibilidad holandesa de vencerlos.

'Que podemos perder es una posibilidad, pero ni yo, ni ustedes, ni nadie sabe que es lo que va a pasar, aunque tenemos la esperanza de que podemos hacer las cosas para imponernos y sabemos que tenemos que hacer el partido perfecto, pero eso es también posible', confió.

El entrenador, sobre este tema, negó que se sientan 'subestimados' y reconoció que 'las proyecciones se hacen con antecedentes y los nuestros no eran como los de épocas pasadas y desde ese punto de vista puede ser que hayamos sorprendido, pero no nos sentimos menoscabados.

'Si no los hubiéramos tenido los sueños que atesoramos, no estaríamos aquí; el 4 de diciembre cuando se definió el grupo que nos tocó en este Mundial, reporteros nos daban el pésame y no me olvido de eso y nos quedo rebeldía'.

Destacó que a diferencia de muchos equipos, 'nosotros prácticamente no jugamos partidos de preparación, propusimos descanso a los jugadores tras largas temporadas en sus clubes y porque los conocía bien (cuatro años) no necesitaba verlos para sacar conclusiones'.

Sobre el paso de su equipo y la proyección realizada ya por muchos para el futuro cercano, señaló que 'nosotros tenemos aún que recorrer mucho, porque este mundo es diferente al de la primera mitad del siglo XX en el que Uruguay nunca perdió un partido (del Mundial) .Es utópico hablar de una predominancia en el futuro'.

'No podemos pretender que el mundo ha cambiado por los resultados de tres o cuatro partidos, lo que tenemos que hacer es adaptarnos a la realidad actual y buscar alternativas que atenúen las diferencias con las grandes potencias', advirtió.