Édgar González
Se apodera incertidumbre de habitantes de predios propiedad de Juan Chapa Garza...
Todo fue nerviosismo ayer entre los habitantes de las colonias Las Candelarias y Omega; los posesionarios de terrenos que pertenecen a Juan Chapa Garza están temerosos porque creen que de un momento a otro los desalojarán, como sucedió en el fraccionamiento Margaritas.

No obstante que todos se mantienen a la expectativa, nadie ha recibido ningún aviso oficial de ninguna autoridad, incluso se han comunicado al Gobierno del Estado y al Ayuntamiento de Saltillo para obtener noticias, pero no han encontrado respuestas.

En un recorrido de Vanguardia se comprobó que el fraccionamiento Margaritas sigue cerrado luego del desalojo, mientras que en el terreno donde se encontraba la maquinaria pesada y vehículos de la constructora de Grupo Aztlán se veían trabajos de rehabilitación.

Una persona desalojada del fraccionamiento Margaritas, quien prefirió reservar su nombre, dijo que nunca les avisaron sobre el desalojo, aunque el rumor de que los desalojarían tenía meses.

Los habitantes de Margaritas se reunieron con funcionarios de la Secretaría de Gobierno y del Instituto Estatal de la Vivienda, quienes les prometieron hacer lo posible para que consiguieran un pie de casa.

Dos vecinas del fraccionamiento Candelarias, que consta de 98 casas, también prefirieron guardar el anonimato, pero declararon que la mayoría de los vecinos logró un convenio para pagar las viviendas.

Hace seis meses se dotó de agua potable y drenaje al fraccionamiento Candelarias y en esta semana se inició la instalación de energía eléctrica.

Los habitantes de Candelarias aseguraron que hicieron convenio con los abogados Guillermo Pruneda y Rogelio Zertuche a favor del propietario del terreno, Ramón de León, aunque las casas fueron construidas por Grupo Aztlán de Juan Chapa Garza, tal y como sucedió con el fraccionamiento San Esteban, en donde las viviendas fueron vendidas.

Sin embargo, a un lado del fraccionamiento Candelarias hay otro predio con posesionarios que esperan el desalojo de un momento a otro, aunque no saben si será promovido por Juan Chapa Garza o por Ramón de León.