Joaquín 'El Chapo' Guzmán en audiencia.| Foto: AP
"El Chapo" y "El Mayo" eran "socios", pero la cabeza de la organización es Guzmán Loera, dijo el testigo

Nueva York.- El narcotraficante Jesús "el Rey" Zambada García testificó hoy en el juicio en Nueva York contra Joaquín "el Chapo" Guzmán, al que señaló como uno de los líderes principales del cartel de Sinaloa y explicó cómo en una ocasión le ayudó a escapar de las autoridades mexicanas.

"El Rey", que fue detenido en México en 2008 y posteriormente extraditado a Estados Unidos, es hermano de Ismael "el Mayo" Zambada, a quien la defensa de Guzmán señala como el verdadero cabecilla del cartel de Sinaloa.

Según Zambada García, "el Chapo" y "el Mayo" eran "socios" y dirigentes principales de la organización, de la que él mismo fue un "sublíder" y principal responsable en Ciudad de México. 

Hoy, un juez federal estadounidense amonestó al defensor de Joaquín “El Chapo” Guzmán, tras un alegato inicial en el que se acusó a dos presidentes mexicanos de aceptar sobornos.

Los fiscales en el juicio al solicitaron al juez Brian Cogan que desestimara el alegato inicial en el juicio a Guzmán por estar “imbuido de argumentos indebidos, defensas afirmativas inadvertidas y habladurías inadmisibles”.

El juez Cogan se abstuvo de desestimar el alegato, pero amonestó al abogado Jeffrey Lichtman por haberse “apartado de pruebas directas o indiciarias”. Dijo que dará instrucciones al jurado para que se concentre en las pruebas. “Su alegato inicial emitió un pagaré que su caso no va a cobrar”, dijo el juez y calificó el argumento de engañoso.

En su alegato el martes, Lichtman dijo al jurado que los fiscales estadounidenses soñaban desde “hace décadas” con condenar a Guzmán y añadió que “el mundo se enfoca en esta figura mítica de ‘El Chapo’”.

Lichtman aseguró que su defendido no era el verdadero líder de un Cártel que enviaba toneladas de cocaína a Estados Unidos. Trató de echar la culpa a Ismael “El Mayo” Zambada, otro notorio jerarca del Cártel de Sinaloa. Zambada está prófugo en México, agregó Lichtman, gracias a sobornos que “llegan hasta lo más alto”, con cientos de millones de dólares pagados al presidente actual de México y algunos de sus predecesores.