Glendale, Arizona.- La ciudad de Nueva York rendirá hoy un merecido homenaje al equipo de los Gigantes, que de forma brillante y con dramatismo se proclamó campeón del Super Bowl.
Miles de neoyorquinos se prevé que saldrán a las calles para aclamar a los jugadores del club neoyorquino, que derrotó a los Patriotas de Nueva Inglaterra por 17-14 y frustró con ello el que sus rivales hicieran historia si terminaban invictos los 19 partidos del campeonato.

Numerosos neoyorquinos, que ya inundaron el centro de Manhattan nada más concluir el partido, tendrán ahora su oportunidad de mostrar a los jugadores lo orgullosos que se sienten de ellos.

Por su parte, los jugadores de Gigantes celebraron jubilosos y con los cabellos mojados por el champagne en el desierto de Arizona hasta bien entrada la madrugada de ayer por el título del Super Bowl.

"Esto es una locura, No se podría haber escrito mejor guión. Hemos vencido al mejor equipo de la liga en el partido más importante de la temporada", dijo Eli Manning.

Al igual que su hermano mayor Peyton, que el año pasado guió al título a los Potros de Indianápolis, Manning fue elegido mejor jugador del duelo en Glendale.

Archie, el padre de los Manning, que nunca logró el título en 13 años en la NFL, todavía no se creía que por segundo año consecutivo uno de sus hijos era la estrella.

"Nunca hubiera pensado que Peyton o Eli fueran alguna vez profesionales y menos que ganarían el Super Bowl", dijo.

De la calidad de Eli Manning habían dudado hasta el final de la temporada regular los fans, la prensa e incluso sus propios compañeros. Ahora todo eso quedó disipado.

"La manera en la que se zafó de los defensas en el último ataque será recordada como una de las acciones más increíbles de la historia del Superbowl. Estoy orgulloso de poder decir que soy su hermano", dijo Peyton Manning.

"No tenemos superestrellas como los Patriotas, pero prefiero jugar en un equipo fuerte que con buenas individualidades", dijo el "gigante" Burress.