El entrenador de la selección holandesa, Bert van Marwijk, observa a sus jugadores durante el entrenamiento en Durban, Sudáfrica. Foto EFE/Vanguardia
Bert van Marwijk se enfrenta a un rompecabezas que muchos técnicos envidiarían: demasiada calidad y ambición en sus atacantes.
Johannesburgo, Sudáfrica.- La poderosa delantera de Holanda puede enloquecer a cualquier defensa del mundo. Y también a su propio entrenador.

Bert van Marwijk se enfrenta a un rompecabezas que muchos técnicos envidiarían: demasiada calidad y ambición en sus atacantes. Y el dilema de cuál de ellos debe mirar el partido desde el banquillo ya le trajo problemas.

Tras los octavos de final contra Eslovaquia, Robin van Persie amagó con un intento de rebelión por considerar que Wesley Sneijder, y no él, debía haber sido sustituido en el partido.

Van Marwijk tuvo reflejos: convocó rápidamente una reunión interna del grupo y calmó los ánimos. "El tema está resuelto", sentenció el entrenador, elogiado hoy por el diario "De Telegraaf" como un "buen gestor de crisis".

"Jamás aceptaré que nada perjudique la concentración ante el próximo partido", dijo el técnico al canal NOS. Sus palabras cobran más sentido que nunca, tomando en cuenta que el próximo partido es nada menos que contra la pentacampeona Brasil.

Los roces internos no son una excepción en el equipo "oranje". Van Persie y Sneijder ya chocaron públicamente en cuartos de final de la Eurocopa 2008 porque ambos querían patear un tiro libre.

Dos años antes, en el Mundial de Alemania, el antecesor de Marwijk, Marco van Basten, tuvo un enfrentamiento con Ruud van Nistelrooy.

Pero la situación nunca fue tan tensa como en la Eurocopa de 1996 en Inglaterra, cuando el equipo se rompió entre jugadores blancos y jugadores negros.

El ambiente parece infinitamente más calmado en Sudáfrica, dejando de lado la breve rebelión de Van Persie. Pero el poderoso cóctel atacante con que cuenta Marwijk tiene riesgo de tormenta.

Arjen Robben, Wesley Sneijder, Rafael van der Vaart, Dirk Kuyt y Van Persie: los "cinco grandes" del ataque holandés conjugan técnica, velocidad y poder goleador. Uno de ellos, sin embargo, tendrá que ver desde afuera el duelo contra los brasileños.

"Estoy feliz de contar con semejante selección de futbolistas de primer nivel mundial", responde Van Marwijk cuando se le plantea el problema. A fin de cuentas, aún le quedan dos noches para dar vueltas a la difícil decisión.

Todo indica que el perjudicado podría ser Van der Vaart. El mediocampista del Real Madrid entrenó hoy con el resto del equipo tras un problema en la pantorrilla, pero aparece como el primer candidato al banco.

"No es un problema que haya vuelto Arjen", dijo tras el regreso de Robben. "?l juega a la derecha, yo a la izquierda". Pero Van der Vaart también sería la opción menos problemática para Marwijk por su carácter: nadie espera de él el posible alboroto con que podría reaccionar el excéntrico Sneijder a una suplencia.

Por el contrario Kuyt, señalado antes del Mundial como candidato seguro al banco, parece insustituible para Marwijk. "Trabaja mucho hacia atrás, por eso es extremadamente importante para el equipo", elogió el técnico. Lo ciertoes que el futbolista del Liverpool ha respondido a esa confianza con grandes actuaciones.

También irremplazable es Robben. "Estoy feliz de que haya vuelto", dijo Van Marwijk. Toda una declaración para un entrenador habitualmente prudente.