Un día te dará, discierno,

tu recompensa el azar,

que es beber y fornicar

como si fueras eterno.

 

 

334

 

[Diluvios rápidos]

 

El escándalo del agua

no es menor que el del fuego:

en un minuto se fragua

pero se disipa luego.

 

 

335


Cambiamos sin darnos cuenta,

de repente somos otros;

preguntados, ni nosotros

daremos del cambio cuenta.

 

 

336


La realidad se construye,

no es una cosa dada;

en las manos se diluye

cuando no está bien pensada.

 

 

337


Si no es la lengua primera,

si no es la original,

es la lengua universal

-la poesía- y la postrera.

 

 

338


Conocimiento profundo:

por arte del solipsismo,

es lección sobre mí mismo

todo cuanto enseña el mundo.

 

 

339

 

 Aletea por aquí Dido,

la fénix de los fenicios,

que como una flor de Cnido

enraiza en los precipicios.

 

 

340

 

Pues la embriaguez es promesa

y también la única prueba

de eternidad, no reprueba

Dios que hoy la oficie en mi mesa.

 

 

341

 

Teseo con el vellocino

ha cernido su tesauro;

discierne el hilo más fino

para huir del Minotauro.

 

 

342

 

Proteo fue mujer: tan pronto

tomaba el rostro de Ariadne

-metamorfosis sin monto-

o la figura de Dafne.

Siempre una su sustancia,

se enriquecía en su inconstancia.