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Este proyecto estimulará el crecimiento económico de la región y responde a las crecientes necesidades de energía

El secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard y el director ejecutivo de la Corporación de Financiamiento del Desarrollo Internacional de Estados Unidos (DFC), Adam Boehler, firmaron una carta de intención para invertir 632 millones de dólares en un ducto de gas natural desarrollado por la compañía Rassini en el sur de México.

Adam Boehler indicó que este proyecto estimulará el crecimiento económico de la región y responde a las crecientes necesidades de energía y apoya el desarrollo del sector privado en la industria del petróleo y el gas. En una primera etapa será en Oaxaca. 

"Este gasoducto fomentará el desarrollo en el sur de México al tiempo que fortalece la seguridad energética y facilita el comercio. Estos avances acelerarán el crecimiento económico y crearán oportunidades transformadoras en el sur de México para mejorar la calidad de vida”, expresó.

Por su parte, el canciller mexicano, indicó que Estados Unidos continua cumpliendo sus compromisos migratorios para fortalecer la economía y desarrollo de Centroamérica y el sur de México.

"Me da mucho gusto recibir hoy a Adam Boehler, porque es otro paso más para cumplir el compromiso. Nosotros vemos con mucha simpatía, agradecimiento, que Estados Unidos esté cumpliendo este acuerdo”, dijo.

Además de reiterar los proyectos que existen por parte de México hacia Centroamérica, sobre todo en El Salvador, con los programas sociales Sembrando Vida y Jóvenes Construyendo el Futuro. Y las inversiones previstas en El Salvador, las cuales se estiman que sean este año por 100 millones de dólares  y el año entrante por otros 100 millones de dólares.

La firma de la carta de intención fue atestiguada por el embajador de Estados Unidos en México, Christopher Landau, y Jesús Seade Kuri, subsecretario para América del Norte.

Adicionalmente a los 632 millones de dólares, se cuenta con siete proyectos en proceso de diligencia avanzada, cuatro se localizan en los estados de Chiapas, Oaxaca, Tabasco y Quintana Roo y están orientados a mejoras de infraestructura. Los tres proyectos restantes se encuentran en el sector agrícola y de servicios logísticos en Veracruz, Chiapas, Morelos y Yucatán.