Foto: Ulises Martínez
La empleada del establecimiento fue aventada por unas escaleras y una vez que no pudo defenderse, la pareja la golpeo y hasta la manoseo para al final decirle que tenía COVID, aunque no era verdad

Una mujer acompañada de su pareja, ambos presuntos positivos de COVID-19, acudieron a un spa en la colonia Mirasierra a hacer un cobro, pero al no estar la propietaria, la trabajadora fue agredida, golpeada, robada, abrazada y acariciada por los agresores para presuntamente contagiarla del virus.

Alrededor de las 17:00 horas de ayer, Cinthya Alejandra, de 38 años, y su pareja llegaron a un negocio de belleza ubicado en la calle 10 y 25 de la colonia Mirasierra, iban a cobrar 2 mil pesos que les debían; la mujer bajó del vehículo en que iban y se dirigió al comercio.

Al llegar al spa preguntó por la mujer que le debía, la encargada le dijo dos veces que no estaba, entonces Alejandra le quitó el celular y su bolsa con violencia.

En la pelea llegaron hasta unas escaleras donde Alejandra empujó a Mayra. Al ver esto, el novio de Alejandra, identificado como Brando, de 22 años, bajó del auto y comenzó junto con su novia a golpear la empleada.

Al verla indefensa y sin poder moverse comenzaron a acariciarla y abrazarla, diciéndole que ambos habían sido positivos de COVID-19 y tenían dos semanas infectadas, y ahora ella sería la contagiada. Al saber esto, la joven se asustó, mientras que locatarios dieron aviso al número de emergencias.

Al lugar llegaron policías municipales quienes detuvieron a los rijosos siendo llevados al Ministerio Público, quien determinará su situación legal en las próximas horas.

Cabe señalar que Cinthya Alejandra en el 2009 lesionó a una mujer tras un accidente automovilístico donde, al no llegar a un convenio, comenzó a golpearla.

Fuentes al interior de labinformaron que la pareja dio negativo a la prueba del COVID.

¿QUÉ DICE LA LEY?

De acuerdo con la reforma al artículo 216 del Código Penal de Coahuila, se hace acreedor a una multa de hasta 49 mil 288 o pasar hasta tres año en prisión a quien, con conocimiento de que padece algún mal grave y transmisible, como el COVID-19, ponga a otro en peligro de contagio.