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“Imagínense cómo estaríamos esta semana. En términos económicos no quiero, todavía, dar mis datos. Porque le voy a contestar a los expertos, al conservadurismo (el próximo 1 de julio)”, señaló

Ciudad de México. No queremos una guerra comercial con Estados Unidos aunque la podamos ganar, dijo esta mañana el presidente Andrés Manuel López Obrador al justificar el uso de la vía política ante el tema migratorio.

“En una guerra comercial podemos perder, pero también ganar. No es decir que ‘no tenemos con qué defendernos’, pero lo más importante aquí es que no queremos la guerra”, señaló.

Por eso -dijo durante conferencia de prensa- celebramos que actuando de esa manera nos permitió, en un acuerdo inicial, evitar la confrontación.

“Imagínense cómo estaríamos esta semana. En términos económicos no quiero, todavía, dar mis datos. Porque le voy a contestar a los expertos, al conservadurismo (el próximo 1 de julio)”, señaló.

Acompañado por el canciller Marcelo Ebrard (a quien le expresó de nuevo su apoyo) y por los gobernadores de las entidades de la frontera sur, subrayó que la ley permite utilizar a la Guardia Nacional “para esta emergencia”, para un control en la frontera, en especial en los puntos de ingreso irregulares.

“Ya se tiene el plan para actuar en toda la frontera”, subrayó.

Antes, dijo que heredó un gobierno con problemas de corrupción, incluido el Instituto Nacional de Migración.

Señaló que en los 368 cruces (ilegales) habrá vigilancia.

“Entonces, sí, heredamos esa situación de corrupción en ese Instituto, en aduanas. Estamos limpiando y esa labor lleva tiempo “, dijo.

El Presidente llamó también a los ciudadanos a evitar actitudes xenófobas.

“Hay quienes van a las iglesias, al templo pero olvidan los mandamientos. No se debe maltratar al forastero”, dijo.

En cuanto al plazo de 45 días para atajar el flujo migratorio, el mandatario señaló que la política es “optar entre inconvenientes. Una cosa es lo deseable y otra lo posible”, adujo.

Entonces, anotó, siento que fue un acuerdo para México pero también para Estados Unidos.

Explicó que cuando hay rivalidades en los países, la oposición dirá que estuvo mal lo que hizo el gobierno.

“Yo les diría que salimos bien, las dos partes; lo quieren ver como si fuera una pelea de box. Bueno, ahí también hay empate y esto no fue una pelea de box”, dijo.

El mandatario se mostró satisfecho con el acuerdo.

“Al gobierno de Estados Unidos le fue bien. Que no nos ‘cuquen’ en cuanto a quién ganó”, indicó.