Tiempos. Para darse una idea de lo que será la nueva planta del estado de Guanajuato, basta con entrar a la planta de Misisipi, donde cada 71 segundos se termina un Corolla nuevo, tras un proceso de fabricación de 23 horas.
En noviembre pondrá la primera piedra. Este proyecto, será muy similar al que tiene en Misisipi, donde produce un Corolla cada 71 segundos. Además anuncia ampliación en planta de BC
“La idea es que (los proveedores locales) crezcan con nosotros”,
Mike Bafan, presidente de Toyota Motor Manufacturing (TMM) para las plantas de Baja California y Guanajuato.

(Con información de Forbes)

 

TUPELO, MISISIPI.- Toyota espera la primera piedra de la planta que construirá en Apaseo el Grande, Guanajuato, en noviembre. Este complejo producirá el modelo Corolla a partir de 2019, con más de 80% de los proveedores de origen local.  

Las nuevas instalaciones serán muy similares, incluso en tamaño, a las de Blue Springs, Misisipi, en Estados Unidos, mismas que iniciaron operaciones en el otoño de 2011, con una inversión de 800 mil millones de dólares (mdd).

Esta fábrica, ubicada en el sur del territorio estadounidense, cuenta con 18.58 hectáreas de construcción en un terreno de 687.96 hectáreas. La planta produce el modelo Corolla, desde el estampado, hasta la soldadura de cuerpo, la pintura y el ensamble. De este sitio salen cada año 170 mil vehículos nuevos, de los cuales 75 mil tienen como destino América Latina.

De acuerdo con la empresa automotriz, la planta de Apaseo el Grande requerirá una inversión de mil mdd y generará 2 mil empleos directos y 10 mil indirectos.

Durante 2017 tendrá lugar la preparación de la tierra y el inicio de la construcción, y en 2018 comenzará a llegar el equipo y habrá algunos trabajos de capacitación. Las operaciones comenzarán en 2019 y aproximadamente en agosto saldrá el primer modelo 2020.

La empresa pretende que, en la medida de lo posible, la mayor parte de los proveedores sean mexicanos. De hecho, una de las razones por las que optaron por establecerse en Guanajuato fue la oferta de proveedores ya establecidos. No obstante, también podrían tener proveedores de Estados Unidos e incluso de Japón.

“La idea es que (los proveedores locales) crezcan con nosotros”, puntualizó Mike Bafan, presidente de Toyota Motor Manufacturing (TMM) para las plantas de Baja California y Guanajuato.

Sin dar detalles precisos de la planta, dijo que tendrá tecnología basada en la Nueva Arquitectura Global de Toyota. De acuerdo con el portal de Reino Unido de la empresa, esta plataforma consiste en la construcción de automóviles mediante plataformas estandarizadas que demandan menos recursos para la fabricación y genera eficiencias en el uso del combustible, entre otros beneficios.

El directivo explicó que las instalaciones destacarán por sus avances en la tecnología de pintado y de plásticos, así como en términos de seguridad, además de que tendrán un “nivel balanceado” en automatización, así como equipos más pequeños, lo que permitirá reducir el tiempo requerido para fabricar el vehículo y el consumo de energía.

En este sentido, la planta de Misisipi tiene un balance de 90% de automatización en pintado, estampado y soldadura, mientras que en el ensamble es de 50%, expuso Sean Suggs, vicepresidente de Toyota Motor Manufacturing de Misisipi.

 

 El espejo de Misisipi

La empresa automotriz cuenta con un proceso denominada Base de Datos de Mejores Prácticas, con el que las diferentes instalaciones registran sus desarrollos para que el resto los aprenda. “Algunas de las mejores prácticas (que estarán en Apaseo), algunas, no todas, no han sido vistas” antes, citó Bafan.

Para darse una idea de lo que será la nueva planta del estado de Guanajuato, basta con entrar a la planta de Misisipi, donde cada 71 segundos se termina un Corolla nuevo, tras un proceso de fabricación de 23 horas.

En el interior todo está perfectamente organizado, difícilmente se podría pensar que estas instalaciones generan 2 mil empleos: mil 500 directos y 500 indirectos.

Pieza a pieza, los trabajadores van construyendo cada vehículo, desde las partes más pequeñas como las manijas y las puertas, hasta las carrocerías y el chasís, los cuales son manipulados a más de tres metros de alturas por unos robots conocidos entre los trabajadores como Godzillas, debido a su gran tamaño y a que tienen aproximadamente una tonelada de capacidad.

Los vehículos, o mejor dicho, lo que en cuestión de horas se convertirá en uno, viajan en tarimas móviles que pueden ser ajustadas de acuerdo con las necesidades de cada trabajador y así facilitarle el proceso.

Los robots de pintado y estampado trabajan a una velocidad de 3 metros por segundo y a lo lejos se alcanzan a ven otros robots que tienen que poner más de 4,000 puntos de soldadura en cada vehículo. A simple vista es posible detectar que estas son las áreas más automatizadas de la planta.

 

Perfecta sincronización

Todo está perfectamente sincronizado, incluso hay una serie de pantallas en las que se analiza el desempeño de la producción. Conforme avanzamos todo encaja de manera exacta, pero de pronto un trabajador jala una cuerda que hace sonar una música tranquila que indica que hay que parar la línea de producción porque hay alguna falla. Aquí los obreros pueden decidir si es necesario frenar la operación con tal de mantener la calidad, pues sería más tardado tener que desarmar un vehículo una vez avanzado el proceso. Las pantallas también sirven para analizar en qué punto de la producción es factible reponer el tiempo perdido.

Justamente por esto el primer turno es de 6:30  horas a las 15:15 horas y el segundo de 18:30 horas a las 3:15 horas, pues el inter permite hacer ajustes para evitar fallas en el siguiente turno, indica Suggs.

En tiempos de una alta producción, como ocurrió en 2014, tuvieron que fabricar 190,000 vehículos, este tiempo fuera sirve para cubrir un alza en la demanda.

Además de contar con una capacitación, los empleados de la planta tienen que estar físicamente aptos para realizar su actividad, para lo cual se les proporcionó un gimnasio que está en el primer piso de la planta. Ahí, un entrenador les da una rutina y seguimiento a su progreso.

Adentro, pieza a pieza se van armando los vehículos hasta convertirse en un Corolla listo para recorrer las calles y carreteras. Como estándar de calidad, Toyota prueba en pista uno de cada 50 vehículos, para corroborar su funcionamiento de acuerdo con distintos modos de conducir y superficies de rodamiento.

 

Además anuncia ampliación en planta de BC

Toyota anunció en Estados Unidos que invertirá alrededor de 150 millones de dólares para incrementar la capacidad de producción de las camionetas Tacoma en México por más de 60 mil vehículos al año en 2018.