El gobierno británico comunicó que ha comenzado a propagarse una variante del virus que se transmite supuestamente con mayor facilidad. Foto: AP
El gobierno británico comunicó que ha comenzado a propagarse una variante del virus que se transmite con mayor facilidad, por lo que el número de pacientes hospitalizados ha aumentado

Tras aparecer una nueva cepa del coronavirus en el Reino Unido que al parecer se transmite con mayor facilidad, las bolsas europeas han sufrido fuertes caídas este lunes.  

Madrid ha bajado un 3.08 por ciento, Fráncfort un 2.82 por ciento, Milán un 2.57 por ciento, París un 2.43 por ciento y Londres un 1.73 por ciento. 

El índice Eurostoxx50 de las 50 empresas de mayor capitalización ha bajado un 2.74 por ciento. 

El gobierno británico comunicó que ha comenzado a propagarse una variante del virus que se transmite supuestamente con mayor facilidad, por lo que el número de pacientes hospitalizados ha aumentado y se acerca a los peores momentos de la primera ola a principios de año. 

Mientras tanto, el retraso en la negociación entre la Unión Europea y el Reino Unido sobre el Brexit añadió más preocupación a los inversores después de que en la medianoche del domingo venciera la fecha límite para tener un acuerdo.

 A esto se ha sumado el cierre de fronteras por parte de varios países a vuelos o transbordadores procedentes del Reino Unido a raíz de la aparición de una nueva variante del coronavirus en Londres y el sureste de Inglaterra. 

Wall Street abrió este lunes en rojo y el Dow Jones de Industriales, su principal indicador, se dejaba un 0.39 por ciento pese al acuerdo para un segundo plan de estímulo por la pandemia en EU. 

El selectivo S&P 500 perdía un 0.99 y el índice compuesto del mercado Nasdaq, en el que cotizan las principales tecnológicas, bajaba un 0.89 por ciento a la hora del cierre de los mercados europeos. 

El precio del petróleo intermedio de Texas caía el 4.06 por ciento hasta 47.24 dólares por barril y el crudo Brent bajaba un 4.04 por ciento hasta 50.15 dólares. 

El euro abrió a la baja y más tarde moderaba los descensos a solo un 0.11 por ciento hasta 1.2236 dólares, mientras que la onza de oro bajaba el 0.17 por ciento y se situaba en 1.887 dólares.