Una semana después estrenarse en Netflix “El juicio de los 7 de Chicago”, de Aaron Sorkin, el actor y guionista Sacha Baron Cohen “aterrizó” en Amazon Prime con otra película que lo perfila al Oscar.

Esta se trata precisamente de la secuela de la primera película que le dio una nominación al Oscar al Mejor Guion Adaptado del 2006 basado en una historia de Todd Phillips (“¿Qué pasó ayer?; “Guasón”) y que bajo el largo título de “Borat: El segundo mejor reportero del glorioso país Kazajistán viaja a América”, de Larry Charles, tuvo a Sacha Baron Cohen como el protagonista del título, Borat, quien a mediados del segundo período presidencial de George W. Bush y temas espinosos de política mundial como la invasión de Irak, viaja con una asignatura específica como reportero a los Estados Unidos donde la testosterona puede más que su “profesionalismo”, y en lugar de hablar sobre las “bondades” de esta potencia mundial tiene como interés principal localizar y casarse con la actriz Pamela Anderson.

Dado el éxito de crítica y taquilla que tuvo aquella comedia no podía esperar su secuela, y aunque esta se esperó casi tres períodos presidenciales norteamericanos después no pudo haber llegado en un mejor momento ya que “Borat Subsequent Movie Film” (“La Película Subsecuente de Borat”), no solo se produjo con mucha tela de dónde cortar de un gobierno tan accidentado y controvertido como el de Donald Trump, sino que a pesar de estarse filmando todavía al momento de iniciar la contingencia mundial, debido a la expansión del COVID-19, Baron Cohen y compañía tomaron esa contrariedad a su favor y no solo siguieron trabajando en plena pandemia sino que adaptaron varias de las situaciones que se daban en la realidad para integrarlas a la historia que estaba contando.

“Borat Subsequent Moviefilm” inicia por tanto en época actual, teniendo de vuelta a Borat Sagdiyev en su país natal en una prisión donde realiza trabajos forzados por en lugar de haber cumplido con la misión periodística que tenía encomendada haber sido la vergüenza nacional para con el resto del mundo, cuando surge la oportunidad de redimirse en el momento en que el mandatario de aquella nación lo quiere utilizar como emisario “de buena voluntad” con un regalo para “McDonald” Trump que pueda subsanar las heridas diplomáticas que causó su primer viaje a la Unión Americana. Sin embargo, como dice la frase, “de buenas intenciones está empedrado el camino al infierno”, y como es de esperarse este nuevo viaje de Borat es todavía más desastroso que el anterior.

Ópera prima como director del también productor y guionista Jason Wolimer “Borat Subsequent Moviefilm” tiene como mayor atractivo ahora no solo a Sacha Baron Cohen de vuelta como Borat, sino a la debutante Maria Bakalova quien interpreta a su hija Tutar con quien hace una dupla fenomenal y por añadidura provee a esta comedia el doble de situaciones y chistes que serán del gusto de quienes disfrutaron la vulgaridad, la misoginia, la xenofobia y otras cuestiones que en otras manos pudieran caer en productos desechables y hasta reprobables pero en el contexto que aquí se manejan para quienes están verdaderamente informados de la situación global actual reirán a carcajadas de principio a fin.

Eso sí, en lo personal no la veo para Oscar, como entretenimiento cumple de ahí que la película haya desbancando a “Mulan”, de Disney, en vistas por streaming ,durante su fin de semana de estreno.