PRIMERA. México no necesitaba un Presidente. En estos tiempos de modorra, saqueo y descaro requería de un apóstol, la teoría del mesías tropical de Krause esbozada en 2006 se confirma en los 100 días de la 4T.

Según una consultora, el índice de popularidad del Presidente llegó al 67 por ciento en febrero y su propuesta, aunque ridícula para unos, de la Guardia Nacional resultó con un apoyo de 82 por ciento, a pesar de que ha sido criticada por expertos. También registran un apoyo de 63 por ciento la estrategia contra el huachicoleo. Los zombis de la transformación avalan las cosas hechas a medias y sin un plan estratégico.

El Presidente sigue prometiendo, con una intención clara de dejar atrás sus promesas de campaña y que nos deglutamos sus falacias. La retórica es diaria a través de sus conferencias matinales, el mañanero es hoy de prau-prau del gacho y ni lo sienten.

Estaremos acostumbrándonos a un Gobierno de banqueta que escucha, dice, pero no hace.

SEGUNDA. Los escándalos crecen en esta tierra agraviada, la UAdeC o escuela de cuadros del PRI es una mina y sus beneficiarios de la orden del Chema Nostra.

Supuran los negocios en la sombra; Chema ya no sabe para dónde hacerse y menos Blas Flores. Las irregularidades que la ASF se detectaron a través de la auditoria del subsidio entregado a la universidad local: 38.56 millones de pesos por haber realizado pagos de plazas que no acreditó que se encuentren autorizadas. En cinco casos no acreditó evidencia de sus funciones, 2.57 millones de pesos por rendimientos financieros no devengados, 1.40 millones de pesos por el pago de multas, recargos y actualizaciones por enteros extemporáneos.

No hay excusas para no actuar, sobre todo porque son dineros federales, de verdad no se midieron los pillos sistematólogos.

TERCERA. Las trapacerías de Carlitos N; en pos de esconder lo irremediable generó la instrucción del dizque dirigente magisterial Xicoténcatl de la Cruz para que dieran marcha atrás en su intento por segregar a los jubilados y pensionados de la Sección 38 ante el anuncio de que éstos fueron citados en las oficinas del presidente López Obrador, en la ciudad de México, a fin de que presenten con claridad hechos y pruebas que demuestren el saqueo de recursos que llevaron a la quiebra al servicio médico de esa organización.

A través de la agrupación Maestros por México, los jubilados hicieron un llamado para detener el saqueo que siguen cometiendo los líderes de la 38 con la anuencia del dirigente nacional en perjuicio de miles de profesores de Coahuila. La venganza es del difunto.

CUARTA. En beneficio de 330 mil 492 familias de Coahuila y para brindar un apoyo económico, alimentario y productos de limpieza, el gobernador Miguel Ángel Riquelme presentó el programa social “La Mera Mera”, con una inversión que supera los 450 millones de pesos.

El objetivo principal es reducir índices de pobreza, rezago social y marginación para elevar la calidad de vida, favorecer a la salud e higiene y beneficiar a las personas más necesitadas.

“Hoy les pido que los beneficiarios de la tarjeta ‘La Mera Mera’ sean quienes más lo necesita, sea la población más vulnerable. Va a haber apoyo para que puedan salir adelante”, enfatizó el Mandatario.

Es una coincidencia, digo yo, que 330 mil Coahuilenses sean los mismos simpatizantes del PRI, vaya cosa, Sr. Gobernador.

QUINTA. Los conflictos por el control de la seguridad pública entre Chema y Pliego continúan. Refieren las voces informativas de palacio rosa que van en aumento las desavenencias.

El cambio de Fuerza Coahuila a Fuerza Civil es sólo un slogan que en nada beneficiará a los coahuilenses y sí a las componendas de los funcionarios que ven el objeto a conveniencia y acomodo.

Gana la política y pierde la seguridad.

No debemos olvidar que el principal valor para Chema es el poder, y una vez que lo tiene pues pide más.

La cancha del pleito entre los esbirros tiene como territorio a Coahuila, su inseguridad y su desvelo. Estamos cinchos.