Local. Arca Continental cuenta con capital coahuilense. Foto: Archivo
La primera de las emisiones propuestas será a tasa fija con un plazo de hasta 10 años y la segunda a tasa variable con un plazo de hasta 5 años

Fitch Ratings asignó la calificación de “AAA(mex)” a las emisiones propuestas de certificados bursátiles de AC Bebidas, S. de R.L. de C.V. (AC Bebidas,  Arca Continental Bebidas cuenta con inversionistas de NL, Chihuahua y de Saltillo, Coahuila con la familia Arizpe) con clave de pizarra ACBE 17 y ACBE 17-2 por un monto en conjunto de hasta 7,000 millones de pesos. 

La primera de las emisiones propuestas será a tasa fija con un plazo de hasta 10 años y la segunda a tasa variable con un plazo de hasta 5 años. Los recursos provenientes de las emisiones se destinarán al refinanciamiento de deuda bancaria. 

Fitch también asignó las siguientes calificaciones iniciales a AC Bebidas: Calificación de Largo Plazo en Escala Nacional en ‘AAA(mex)’; Calificación de Largo Plazo Issuer Default Rating (IDR) Escala Internacional en Moneda Extranjera en ‘A’; Calificación de Largo Plazo IDR en Escala Internacional en Moneda Local en ‘A’; La Perspectiva es Estable.

Las calificaciones de AC Bebidas reflejan la posición de negocio sólida en la industria de bebidas como uno de los embotelladores de productos Coca-Cola más grande del mundo con operaciones diversificadas geográficamente en Latinoamérica y Suroeste de los Estados Unidos, así como su posición financiera robusta. 

Las calificaciones también incorporan los vínculos legales y operacionales fuertes con su compañía matriz Arca Continental, S.A.B. de C.V. (Arca Continental) (AAA(mex) Perspectiva Estable) que posee 80% de su participación accionaria y su relación estratégica con The Coca-Cola Company quien posee el restante 20%. 

Fitch proyecta que el apalancamiento neto ajustado de AC Bebidas de manera proforma, que considera los resultados anuales de todas sus operaciones, estará cercano a 1.0 vez (x) en el mediano plazo.

Las calificaciones de AC Bebidas están expuestas a las presiones competitivas en la industria de bebidas, la volatilidad en el costo de sus materias primas principales, así como a los cambios potenciales en leyes fiscales que resulten en impuestos a las bebidas preparadas con azúcar.