El Gobierno de Colombia con su jefe negociador, Juan Camilo Restrepo (i); y la guerrilla del ELN con si jefe negociador, Pablo Beltran (d); se estrechan la mano junto al canciller de Ecuador, Guillaume Long (c) en Quito. Foto: EFE
La apertura de los diálogos se da casi 11 meses después de que las partes anunciaran el inicio de una fase pública y casi tres años después que el Gobierno del presidente Juan Manuel Santos iniciara unos acercamientos secretos con esa guerrilla.
Donde otros proponen muros, propongamos nosotros unas fronteras de paz"...
Guillaume Long, canciller de Ecuador

El Gobierno de Colombia pidió al Ejército de Liberación Nacional (ELN) el cese de los secuestros en su país al iniciar en Quito la mesa pública de diálogos de paz en la que se comprometieron las partes en llegar a la brevedad a un acuerdo que ponga fin al conflicto armado de más de 50 años.

"Ojala pronto el ELN dé la mejor noticia a los colombianos que es una renuncia pública a los secuestros. Sin esta decisión será muy difícil avanzar en la construcción de acuerdos", planteó el jefe de la delegación gubernamental, Juan Camilo Restrepo.

Sin embargo, el ex ministro de Agricultura puntualizó que la mesa de conversación que inició el martes "no es para ahondar diferencias sino para superarlas".

Por su parte, el jefe negociador del ELN, Israel Ramírez, conocido con el alias de "Pablo Beltrán", planteó un cambio en las voluntades de las partes para superar los desacuerdos.

"Resolver las diferencias que nos han separado por décadas empieza por las voluntades de las partes para cambiar", dijo el jefe guerrillero, quien además expuso la preocupación del grupo por la supuesta persecución abierta a la protesta social que hay en Colombia.

"En Colombia el año anterior mataron un líder popular cada tres días", denunció Beltrán, quien añadió: "No se va a detener este genocidio con medidas policiales, lo que se requiere es voluntad para la solución pacífica del conflicto".

Los representantes coincidieron en que el camino de la paz es irreversible. "No los defraudaremos", se comprometió "Beltrán", mientras que Restrepo aseguró que la actual oportunidad "difícilmente" se volverá a presentar en el futuro.

"Esperamos que el ELN también valore y comprenda que este es el momento de la paz", insistió el ex ministro colombiano.

Finalmente, el canciller de Ecuador, Guillaume Long, agradeció a las instancias que propiciaron el encuentro, en especial a los países garantes y dijo que éste "no es el fin sino el inicio de un largo y tortuoso camino".

"Donde otros proponen muros, propongamos nosotros unas fronteras de paz", sentenció.

El jefe de la guerrilla del Ejército Nacional de Liberación (ELN), Pablo Beltran (i), participa en la inauguración de la mesa de negociaciones que busca poner fin al conflicto que mantienen el ELN y el Gobierno de Colombia. Foto: EFE

La instalación tuvo lugar en la hacienda Cashapamba, una propiedad rural de la comunidad jesuita de Ecuador a una hora de Quito, con la asistencia de unos 30 delegados oficiales de las comitivas y representantes de los países garantes Cuba, Brasil, Chile, Ecuador, Noruega y Venezuela.

El equipo negociador colombiano está presidido por Restrepo e integrado por la ministra de Trabajo, Clara López, el senador Roy Barreras, Luz Helena Sarmiento, el general (r) Eduardo Herrera Berbel, y los especialistas Alberto Fergusson, Jaime Avendaño y María Alejandra Villamizar.  

Por el ELN la delegación está compuesta por el comandante "Pablo Beltrán" y los guerrilleros conocidos con los alias de "Aureliano Carbonell", "Gustavo Martínez", "Bernardo Téllez" y "Consuelo Tapias".

Como invitados especiales del evento estuvieron el ministro de Interior colombiano, Juan Fernando Cristo, cuyo padre Jorge Cristo fue secuestrado y asesinado por el ELN hace 20 años; y varios representantes de la Iglesia católica colombiana.

Las conversaciones se darán de forma inmediata sobre seis ejes conforme el acuerdo que lograron las partes en marzo de 2016 y que comprenden la participación de la sociedad en la construcción de paz, democracia para la paz, transformaciones para la paz, víctimas y fin del conflicto e implementación.

A la ceremonia asistieron un centenar de invitados del cuerpo diplomático y de colectivos sociales de Colombia y Ecuador que horas antes de la apertura plantearon ante los medios la necesidad de que en este proceso se escuchen sus planteamientos.

El Gobierno de Colombia con su jefe negociador, Juan Camilo Restrepo en la inauguración de la mesa de negociaciones que busca poner fin al conflicto que mantienen el ELN y el Gobierno de Colombia desde hace 52 años, en Quito. Foto: EFE

"Nosotros, la sociedad, hemos puesto los muertos, por tanto, también nuestros planteamientos deben ser tomados en cuenta", propuso Luis Fernando Arias, de la Organización Nacional de Indígenas de Colombia.

La apertura de los diálogos se da casi 11 meses después de que las partes anunciaran el inicio de una fase pública y casi tres años después que el Gobierno del presidente Juan Manuel Santos iniciara unos acercamientos secretos con esa guerrilla.

Además, está precedida por la liberación el pasado 2 de febrero del ex congresista colombiano Odín Sánchez, secuestrado desde marzo de 2016 por el ELN y cuya situación impedía el inicio de la negociación de un acuerdo de paz.

El proceso que arrancó este martes cuenta con la experiencia y el impulso que dejó la negociación que por casi cuatro años el Ejecutivo sostuvo con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), la otra guerrilla más importante de Colombia, cuyo acuerdo final de paz fue firmado en noviembre pasado.