Este es el grupo de "peques" que revolucionan La Liga: Ansu Fati, Joao Félix, Iker Losada, Borja Sainz y, desde Las Palmas, Pedri González, ya fichado por el Barça.

El arrollador debut del brasileño Rodrygo Goes con el Real Madrid ante el Mallorca, con un gol al minuto de saltar al campo, añade otro nombre al grupo de "peques" que revolucionan La Liga junto a Ansu Fati, Joao Félix, Iker Losada, Borja Sainz y, desde Las Palmas, Pedri González, ya fichado por el Barça.

Los 18 años del primero, a quien Zidane hizo saltar al campo en lugar de Vinícius, y los 16 del segundo y el último representan el poder del fútbol joven en España y la tendencia de los entrenadores de apostar por el talento por pulir.

Simeone, Valverde, Zidane y hace un año Lopetegui con Vinícius, convertido en el referente de un Real Madrid desfigurado entonces, han apostado por la frescura de chavales que han respondido. Sus goles y su descaro han sido la forma de agradecer esa confianza.

A cuatro días de celebrar el primer aniversario de su debut con 18 años, el 29 de septiembre de 2018 en el derbi en el Bernabeu, Vinícius volvió a deleitar anoche a su parroquia y marcó el primer gol de su equipo.

 

Zidane decidió sentarlo media hora después y el brasileño, que lloró por volver a marcar, dio el relevo a su compatriota Rodrygo. Fue un gesto casi metafórico para que éste, con sus 18 años y tras un minuto en el césped, celebrase su debut su primer gol en primera división. El club pagó 45 millones de euros al Santos.

Por una experiencia similar pasó ya el portugués Joao Felix (19 años). El delantero del Atlético de Madrid, que se estrenó como goleador rojiblanco en el derbi amistoso de este verano en Estados Unidos con victoria atlética (3-7), marcó anoche su segundo gol en Liga. Si incorporación supuso 126 millones de los 250 que el club madrileño ha gastado en fichajes.

Los focos del fútbol tampoco se apartan ya de Ansu Fati, el segundo jugador más joven en vestir la camiseta del Barcelona, que debutó con 16 años y 304 días el pasado 25 de agosto y que lleva dos goles.

Hace seis días el Consejo de Ministros concedió la nacionalidad española al futbolista nacido en Guinea-Bissau, que puede encarar ya el Mundial sub'17 con la selección española.

El extremo derecho abandonó en 2013 las filas del Sevilla para firmar por el Barcelona con el que tiene contrato hasta 2022, con una cláusula de rescisión de 100 millones de euros.

Con resonancia distinta por jugar en otros clubes, también LaLiga celebra conservar el desparpajo de Iker Losada, el canterano del Celta de 18 años que es el segundo jugador más joven en anotar un gol en partido oficial después de Santi Mina, y la irrupción de Borja Sainz, el primer juvenil (18 años) en debutar en Primera con el Alavés que lo hizo contra el Espanyol.

Mientras los jóvenes se hacen hueco, la FIFA se afana en que los clubes cumplan con los pagos por los derechos de formación y la UEFA trata de ofrecerles conocimiento. La forma más reciente una aplicación con la experiencia de exjugadores como Abidal Nuno Gomes para que se preparen para el día después y manejen adecuadamente sus finanzas y obligaciones financieras.

Pero algunas voces piden paciencia con las nuevas perlas. Hace apenas dos días y después de ser elegido "el mejor" jugador por la FIFA, el argentino Leo Messi lanzó un mensaje "mirando a través de sus ojos", centrado en Ansu Fati, pero aplicable a cualquiera de los otros nombres.

"Me gustaría que tenga una incorporación gradual y sin presión. Solo tiene 16 años. Espero que siga disfrutando y que todo el ruido en torno a él no tenga un efecto negativo, porque tiene calidad para llegar a ser uno de los mejores".

Más impactante aún por ser de Messi, la frase puede servir de aviso para muchos. Pero sobre todo para quienes tienen en sus manos la carrera de chavales, a los que, como dijo Ginés Meléndez, responsable durante años de las categorías inferiores del fútbol español, "hay que formar como personas".