Eduardo Pacheco, directivo de Cristo Vive.
A través de un mensaje, Eduardo Pacheco, uno de los líderes de esta asociación que se encarga de la rehabilitación de personas con algún problema de adicción por medio de la fe, señaló que ellos apoyan el no derramamiento de sangre el pasado jueves en Culiacán

La asociación civil Cristo Vive, señala que como cristiana respeta la decisión del presidente Andrés Manuel López Obrador de proteger la vida de los inocentes y además mencionó que todas las personas que sobrevivieron al evitar el enfrentamiento armado, han recibido una oportunidad de encontrar a Jesús.

A través de un mensaje, Eduardo Pacheco, uno de los líderes de esta asociación que se encarga de la rehabilitación de personas con algún problema de adicción por medio de la fe, señaló que ellos apoyan el no derramamiento de sangre el pasado jueves en Culiacán.

“Frente el anuncio de los civiles armados de abrir fuego, no solo contra los elementos policiacos o militares sino también en contra de las familias de los militares y en contra de la sociedad civil, es muy difícil  señalar qué es lo correcto o lo incorrecto y cada uno emitimos una opinión de acuerdo a nuestro principios.

El líder religioso mencionó lo ocurrido en el municipio de Allende años atrás y tachó el acto como doloroso en Coahuila.

Mencionó que al momento de ponderar cuál es el valor jurídico de mayor valor, ellos como creyentes evangélicos siempre se harán del lado de salvaguardar la vida de las personas.

“Independientemente de que sean delincuentes, civiles armados, hombres y mujeres, como creyentes evangélicos siempre nos haremos del lado de salvaguardar la vida de las personas”, dijo.

“Celebramos que todas estas personas están vivas. Nosotros creemos en la misericordia de Dios. Yo no sé si esta sea un oportunidad de Dios a estas personas para que tomen la decisión más importante en su vida y entregarse a el único que salva, Jesús de Nazaret

LE LLOVIERON CRÍTICAS

La polémica se desató desde el pasado jueves, luego de que fuerzas federales arrestaran a un hijo del narcotraficante “El Chapo” Guzmán, y al desatarse una escalada de violencia por el grupo criminal que comandan en Sinaloa, los militares, con la aprobación de López Obrador, decidieron liberar el detenido para que acabara el enfrentamiento.