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De acuerdo a gerentes y encargados de bares ubicados en el primer cuadro de la ciudad, el mismo recorte de horario con cierre a las 23 horas redujo al menos un 40% a sus clientes

Saltillo, Coahuila.- La restricción de horario en bares y restaurantes debido a la pandemia fue el último “trago amargo” para sus propietarios del 2020 con pérdidas por arriba del 90 por ciento de las ventas que antes obtenían para celebrar el inicio de un Año Nuevo.

Administraciones como las de Barrio Mil 800, que concentra bares, cafeterías y restaurantes, reportaron bajas por arriba del 90 por ciento en comparación con la derrama económica que se obtuvo durante el cierre del 2019, antes del brote de coronavirus.

Quienes señalaron que una parte importante de las bajas corresponden a la reducción de horario pues si bien, los saltillenses acudían a bares y restaurantes era para celebrar a la media noche, horario que actualmente fue restringido para cerrar barras u cocinas poco antes de las 11:00 de la noche.

La gerencia de otros bares ubicados en el primer cuadro de la ciudad y al norte, coincidió en que preferirían volver a reducir la capacidad de su aforo en lugar de recortar el horario pues además el público que normalmente atienden busca acudir a horas más tarde.

“No nos sirve ampliar al número de personas que recibimos sino el horario porque la gente que viene es en las noches para quedarse hasta tarde y no durante el horario establecido”, comentó la Administración de Barrio 1800.

Adicional a que, de acuerdo a gerentes o encargados de bares ubicados en el primer cuadro de la ciudad, el mismo recorte de horario con cierre a las 23 horas, redujo al menos un 40 por ciento a sus clientes, mismos que acudían apenas en dicho horario.

Mientras que bares y restaurantes sobreviven a la crisis que generó la pandemia, algunos establecimientos cierran sus puertas, pues el ingreso durante los últimos meses apenas alcanzó para la entrega de aguinaldos y liquidación de sus trabajadores.