Nadie nos sorprende, desde que inició la pandemia, que el tiempo que pasan nuestros hijos en pantalla se haya doblado. Qustodio, aplicación cuyo objetivo es monitorear el tiempo de uso de tecnología y supervisar el contenido que nuestros hijos están expuestos en celulares, tabletas y computadoras, afirma que ha aumentado el tiempo de pantalla en un 100% desde que empezó el COVID-19. Un papá me reportó que su hijo está en videojuegos un promedio de 40 horas por semana. Esto significa que muchos chicos tienen una “semana laboral” dedicada a jugar usando la pantalla. Mi pregunta es cuándo comen, duermen, realizan deporte, conviven con su familia, leen, diálogo face to face (cara-cara) o realizan un pasatiempo que no sea tecnología. Creo que es muy poco. Otro factor que puede ocasionar el exceso de tiempo en pantalla es presentar actitudes desafiantes, impulsivas, reactivas y hasta violentas al momento de interrumpir o eliminar el uso del celular o tableta.

Hoy, en los Estados Unidos pasan más de una hora y medio en YouTube y en Inglaterra más de 1 hora en TikTok en promedio por día. En España juegan Roblox más de 90 minutos diarios. Entiendo que la causa más importante del aumento es las clases y tareas en línea. Sin embargo, Qustodio alerta a los papás con los siguientes datos:

(12 horas) Niños y adolescentes están en clases sincrónicas (a distancia) un promedio de 4 a 5 horas al día.

1. Realizan sus tareas escolares invirtiendo de 1 a 2 horas diarias.

2. El total de horas pantalla para cumplir con la escuela es de 5 a 6 horas por día.

3. El número de horas que los adolescentes están conectados en redes sociales, YouTube, bloggers o influencers, series de televisión, TikTok, videojuegos, etc., es entre 6 a 8 horas diarias.

4. La conclusión es que la mitad del día (12 horas) están viviendo e interactuando con una pantalla. 

Si la información anterior es cierta, nuestros hijos solamente tienen 12 horas para cubrir las demás necesidades como dormir, comer, convivir con la familia, realizar una actividad física, asearse, etc. Se puede resumir que las tres áreas que pueden ser afectadas por el exceso de tiempo en la tecnología son: sueño, actividad física y convivencia real (cara a cara). 

No malinterpreten, el propósito de este artículo no es prohibir el uso de la tecnología entre nuestros hijos. El uso de pantalla es inevitable y necesitamos adaptarnos a los nuevos requerimientos para un uso positivo y evitar su adicción y que nuestros hijos sean lastimados. A continuación, presento algunos consejos prácticos para su uso saludable:

• Rompamos paredes y puertas entre nosotros y nuestros hijos. Pasemos tiempos juntos viendo sus videos y participando en sus videojuegos lo más posible.

• Apaguemos tecnología 1 hora antes de dormir. Necesitamos que nuestros hijos no estén expuestos a la luz azul de la pantalla para tener mejor calidad de sueño y una buena producción de melatonina (hormona del sueño).

• Balance de tiempo de pantalla y ejercicio físico. Es fundamental que nuestros hijos se activen físicamente al menos 4 veces a la semana con 1 hora de actividad vigorosa.

• Evitar la adicción en videojuegos y redes sociales. Implementar límites de tiempo de pantalla y cada 45 minutos de tecnología tener un break o descanso.

• Lugar público. Colocar y usar la tecnología en lugares comunes de casa y evitar lo más posible su uso en las recámaras.