El delantero belga hace el gol que le da los tres puntos a los Reds, manteniendo la esperanza de llevarse la Premier League

Un gol del belga Divock Origi sobre la hora rescató al Liverpool que logró imponerse 2-3 en el patio del Newcastle en un choque donde Mohamed Salah tuvo que ser retirado del terreno de juego por un fuerte golpe en la cabeza, prendiendo las alarmas para la vuelta ante el Barcelona en la Champions League.

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El conjunto de Jürgen Klopp parece que su destino es vivir un eterno sufrimiento. Pese a conseguir el récord de más puntos en su historia, dicha hazaña no le asegura la Premier League gracias a la apabullante campaña que llevan los Citizens de Pep Guardiola.

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A falta del duelo del City ante el Leicester, el gol de Origi coloca en la cima al Liverpool, dos puntos por encima de los muchachos de Pep, que la única manera de salvar la campaña será coronándose: cualquier otra resultado será un fracaso.

Con la vuelta de Semifinales ante el Barcelona presente, Klopp no se guardó nada y dispuso de un equipo competitivo que abrió el marcador gracias a su líder: Virgil Van Dijk. El holandés colgó el 1-0 al 13’ gracias a su soberbio remate de cabeza pero al 20’ Christian Atsu ponía contra las cuerdas al Liverpool con el tanto del  empate.

El Liverpool no se arrugó y siguió buscando la victoria que necesitaba para seguir en la pelea por el título. Insistió hasta conseguir adelantarse en el marcador por medio de Salah, que agarró una buena volea tras otra asistencia de Alexander-Arnold desde la banda derecha.

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Sin embargo, el Newcatle de Benítez no quería sacar la bandera blanca y apareció Salomón Rondón para empatar el duelo y dejar al Liverpool, a falta de poco más de media hora, al borde del precipicio. Y, con la salida del campo de Salah tras sufrir un fuerte golpe en la cabeza contra el portero esloveno Martin Dubravka, se mascó aún más la tragedia.

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Entonces apareció Origi, el sustituto de Salah, para elevar de nuevo al Liverpool hasta la primera posición de la Premier League. Con un salto tremendo tras un lanzamiento de falta del suizo Xherdan Shaqiri, consiguió cabecear a la red una pelota que valió más que un simple gol cuando entró en la portería del Newcastle. Puede valer una Liga.

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