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Con estos cambios las lluvias se presentan hasta mayo, junio, julio o incluso agosto, lo que trae a consecuencia más problemas para realizar la agricultura de temporal

El cambio climático ha cambiado todo el sistema de producción agrícola, hasta los años sesentas y setentas aún existían fechas de siembra fijas y en la sierra de Arteaga, para esas fechas, ya tenían sembrado el maíz y frijol, recuerda Francisco Ramírez Cerecero, productor de maíz, frijol y papa en la sierra de Arteaga. 

Con el tiempo —explica el productor— el cambio climático ha recorrido las fechas de siembra a tal grado que las lluvias que se presentaban en los meses de diciembre junto con las nevadas, dejaban humedad remanente para sembrar en marzo. 

Sin embargo, con estos cambios las lluvias se presentan hasta mayo, junio, julio o incluso agosto, lo que trae a consecuencia más problemas para realizar la agricultura de temporal, principalmente. Y aunque los cultivos de riego no tienen problema porque tiene disponibilidad de agua todo el tiempo, la mayoría que se siembra con aguas de temporal sufren por el retraso de las lluvias. 

Acusó que las instituciones dedicadas a la investigación agropecuaria y forestal en Coahuila no tienen vínculos con el campo, ni los productores se acercan a ellas.  

“Los conocimientos que se generan en instituciones como el INIFAP, la Narro o cualquier otra Universidad, no tienen la vinculación con el sector productivo de una manera eficiente, porque las universidades no van al campo y los que estamos allá, tampoco venimos a las instituciones”, dijo Ramírez Cerecero a  VANGUARDIA.