La empresaria británica Gina Miller (c), una de las impulsoras de la demanda, abandona el Tribunal Superior en Londres, Reino Unido. Foto: EFE
Una de las impulsoras de la demanda fue la administradora de fondos de inversión Gina Miller, que argumentó que no se podía excluir al Legislativo de decisiones tan fundamentales como el abandono de la UE.

El Tribunal Superior de Londres determinó hoy que la primera ministra británica, Theresa May, tiene que contar con la aprobación del Parlamento antes de iniciar las negociaciones sobre el "Brexit", la salida de Reino Unido de la Unión Europea, aunque el Gobierno ya anunció que apelará esa decisión.

El Ejecutivo se mostró "decepcionado" por el fallo del Tribunal Superior de Londres y adelantó que recurrirá, lo que implica que tendrá que resolver de forma definitiva el conflicto la Corte Suprema, la máxima instancia del país.

El Gobierno de la primera ministra Theresa May comparecerá el lunes en el Parlamento para explicar su posición. El Tribunal Superior (High Court) estableció que tiene que contar con la aprobación del Legislativo en las negociaciones sobre el "Brexit".

Si el fallo se confirma, el Parlamento tendrá un gran poder para influir sobre la estrategia de negociación de May. Los defensores del "Brexit" temen incluso que evite el abandono de la UE, en vista de que la mayoría de los legisladores en ambas cámaras es contraria a la salida.

En un histórico referéndum, el 23 de junio una mayoría de británicos votó a favor de abandonar la UE. Más tarde se anunció que las negociaciones de salida comenzarían a más tardar a finales de marzo de 2017.

Sin embargo, hasta ahora la primera ministra rechazó la participación del Parlamento en el proceso, que debe llevarse a cabo en base al Artículo 50 del Tratado de Lisboa. Se trata de un asunto "exclusivo del Gobierno", alegaba May, si bien el Parlamento sería consultado.

Los observadores creen que el proceso judicial podría demorar bastante las negociaciones para la salida del país del bloque.

Una de las impulsoras de la demanda fue la administradora de fondos de inversión Gina Miller, que argumentó que no se podía excluir al Legislativo de decisiones tan fundamentales como el abandono de la UE. Por el contrario, el Gobierno fundó su caso en la decisión del pueblo reflejada en el referéndum.

Miller se mostró satisfecha tras la decisión judicial y exigió "un debate como debe ser en nuestro Parlamento soberano".

También la primera ministra de Escocia, Nicola Sturgeon, se mostró conforme. "Realmente significativo", escribió en Twitter con un link a noticias sobre el fallo. Los electores escoceses de mostraron en su mayoría contrarios al "Brexit".

También el grupo parlamentario conservador de May quiere formar parte de las negociaciones, algo que la dirigente rechazaba hasta ahora alegando que el debate público de la estrategia para el "Brexit" en el Parlamento dañaría su posición negociadora.

Mañana viaja a Berlín el ministro de Exteriores británico, Boris Johnson, uno de los mayores defensores del "Brexit", y la decisión judicial podría ser uno de los temas que aborde con su homólogo germano, Frank-Walter Steinmeier.