El mapa de contagios por COVID-19 difundido ayer domingo por las autoridades sanitarias del país muestra a Coahuila en color rojo, es decir, en el grupo de 22 estados con mayor número de contagios (Imagen: Presidencia de la República)
Con diversos supuestos planteados de forma teórica, pero que no se están cumpliendo en los hechos, hoy se reanudan en Coahuila múltiples actividades -incluidas las de varias entidades gubernamentales- pese a que no pocas voces advierten que es 'demasiado pronto' para ello

En teoría, hoy inicia el período de preparación que nos permitiría, a partir del 1 de junio próximo, reanudar paulatinamente las actividades paralizadas durante la denominada “Jornada Nacional de Sana Distancia”. En teoría también, únicamente en 324 municipios del país se reanudarán este lunes las actividades de forma normal.

Este grupo de municipios, bautizados como “municipios de la esperanza”, son aquellos que no cuenta con casos oficialmente confirmados de coronavirus y que tampoco tienen vecindad con municipios donde se hayan registrado contagios. Ninguno de ellos se encuentra en Coahuila.

Teóricamente, de aquí al último día de mayo deberían realizarse los preparativos para que las actividades se reanuden de manera paulatina en el resto de las comunidades que -en teoría, una vez más- deberían mantener el confinamiento de sus habitantes hasta el último día del mes.

Contrario a todo presupuesto teórico, en Coahuila se registrará la reactivación de múltiples actividades -entre ellas las de algunas instituciones gubernamentales- lo cual se traduce en un desorden mayúsculo cuyas consecuencias, en términos de salud pública, son impredecibles.

Es cierto que la actividad económica no puede congelarse de forma indefinida y cada día de inactividad encarece los costos que estamos pagando por esta pandemia. Pero también es cierto que hoy, o dentro de 30 días más, la realidad será sustancialmente la misma: el virus va a seguir ahí, acechándonos"

Y es que en Coahuila, al igual que en el resto del país, no solamente no se ha “aplanado” la curva de contagios, sino que esta muestra una clara tendencia ascendente, con brotes como el del municipio de San Pedro de las Colonias donde en la última semana el número de casos confirmados se multiplicó casi por ocho al pasar de 4, el domingo 10 de mayo, a 30 el día de ayer.

Es verdad que la actividad económica no puede estar detenida indefinidamente y que cada día que se suma a la suspensión de actividades encarece los costos que estamos pagando por esta pandemia. Es cierto también que hoy, o dentro de 30 días más, la realidad será sustancialmente la misma: el virus va a seguir ahí, acechándonos.

Por ello es que debemos aprender a convivir con él y no perder de vista el objetivo del confinamiento: evitar que el sistema de salud colapsara debido a la necesidad de atender un gran número de casos de manera simultánea.

Esa posibilidad va a seguir siendo un riesgo en las semanas y meses por venir, pues mientras no se cuente con una vacuna -o al menos con un tratamiento eficaz- los contagios seguirán registrándose y en la medida en la cual se relajen las reglas sanitarias los rebrotes serán una posibilidad.

En el ambiente, por desgracia, pareciera flotar la idea de que el virus ya ha sido “derrotado”, que ha desaparecido y que podemos salir tranquilamente a reanudar nuestras vidas de la misma forma en que lo hacíamos hasta hace algunas semanas.

No es así. Y no lo será por un largo período durante el cual todos debemos observar ciertas reglas orientadas a conseguir un objetivo puntual: evitar que la tasa de contagios cobre nuevamente velocidad.

Desgraciadamente, a juzgar por la forma en la cual se están reanudando las actividades, tal objetivo parece difícil de alcanzar.