La contienda electoral del próximo 4 de junio en Coahuila será una de las más “intensas” en la historia política de la entidad, según dijo Juan Álvaro Martínez a su llegada a Coahuila como Vocal Ejecutivo del INE. También serán complejas. Sin que pueda afirmarse que en el trasfondo se agazape el propósito, es evidente que hasta las nuevas disposiciones de la última Reforma Electoral se confabulan para embrollar lo que en teoría debiera ser un diáfano ejercicio democrático, contribuyendo a hacer más dificultosa la transparencia de estos comicios, considerados el preámbulo de la gran elección que se avecina el próximo año la de Presidente de la República.

Es un derecho de todos los partidos políticos nacionales y locales aparecer en las boletas de votación cuando han postulado candidatos. En la boleta para esta elección de Gobernador aparecerá el logo de 14 partidos, cada uno con el nombre de su candidato, y los dos nombres de los dos candidatos independientes. En virtud de las coaliciones pactadas entre los mismos partidos, el nombre del candidato del PRI se repetirá en siete partidos y el del PAN en cuatro. Hasta aquí llevamos dos aspectos problemáticos de las elecciones: los numerosos partidos políticos y las coaliciones de los mismos, ambos avalados por las leyes electorales. Esto puede ser una trampa para un despistado elector convencido de votar por una persona, pues existe la posibilidad de que frente a la boleta cruce todas las veces que aparece ese nombre, en lugar de cruzar una única vez un único partido. Si cruzó más de un partido, el voto no será anulado totalmente porque se le asignará al candidato, pero no contará para ningún partido, provocando que alguno no alcance el mínimo de votos requeridos para su registro y para recibir el financiamiento público. Esta es una tarea que el Instituto Electoral de Coahuila tiene pendiente con la sociedad en cuanto a instruir a los votantes sobre cómo emitir un voto en el caso de coaliciones.

Otro aspecto de estos comicios es que por primera vez en la historia de las elecciones en Coahuila participan candidatos independientes. Una nueva modalidad, adoptada en aras de la democracia, da oportunidad de participar en la contienda, sin el respaldo de un partido político, a ciudadanos que cumplan ciertos requisitos establecidos. Una oportunidad para que alguno de ellos pudiera llegar a alzarse con la victoria frente a otros contendientes y ocupar un cargo de autoridad en la entidad. Por otra parte y abonando a la equidad de género, en las elecciones de Gobernador participa una candidata por el PRD, y en las de alcaldías una candidata a Presidenta Municipal de Saltillo por el PAN. Enhorabuena por las mujeres.

También por primera vez podrán votar en la elección de Gobernador los coahuilenses residentes en el extranjero, mediante un trámite que les permita emitir su voto desde su lugar de residencia. De acuerdo con el IEC, son cerca de 3 mil 500 coahuilenses dados de alta en las listas nominales que viven en diversos países del mundo. Ellos podrían recibir su boleta vía paquetería, emitir su sufragio y regresarla por la misma vía. El IEC hará lo conducente e instalará una casilla especial para recibir sus votos.

Otro aspecto a influir, quizás en la elección de diputados locales, es la redistritación realizada por el INE. La nueva cartografía electoral mantuvo el número de distritos locales para Coahuila, pero modificó su configuración. Para Saltillo quedaron los distritos 13, 14, 15 y 16, pero Parras, General Cepeda, Ramos Arizpe y Arteaga vinieron a conformar el distrito 12.

Otros aspectos complican estos comicios, sólo basta pensar que son 536 cargos de elección popular los que se disputarán en la próxima jornada electoral y que pudieran hacer de la misma la gran elección de Coahuila. Sólo hay que salir a votar.