Insistente. Donald Trump quiere castigar a ciudades que no lo apoyan. / AP
Funcionarios federales y de la Casa Blanca desecharon la idea, pero no el Presidente

WASHINGTON, EU.- El presidente Donald Trump dijo ayer que sopesa seriamente liberar a “inmigrantes ilegales” en “ciudades santuario” y bastiones demócratas para castigar a la oposición en el Congreso por su inacción en el tema migratorio, horas después de que funcionarios de la Casa Blanca dijeran que la idea fue rechazada tan pronto como fue propuesta.

Trump se refiere a ciudades como Los Ángeles, San Francisco, Oakland, Nueva York y Chicago, entre otras, cuyas autoridades no se han plegado a la dura política migratoria del mandatario.

“Como los demócratas no están dispuestos a cambiar nuestras peligrosas leyes de inmigración, en efecto estamos considerando con seriedad, tal como se ha informado, enviar a los inmigrantes ilegales sólo a las ciudades santuario”, tuiteó Trump.

“La izquierda radical siempre parece tener una política de fronteras abiertas, de brazos abiertos, así que esto debería hacerlos muy felices... Ellos siempre están diciendo que tienen los brazos abiertos. Hay que ver si tienen los brazos abiertos”, apuntó el Presidente.

Antes de los comentarios de Trump, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS por sus siglas en inglés) y un funcionario de la Casa Blanca habían insistido en declaraciones casi idénticas en que la idea fue propuesta pero rechazada tajantemente. Pero al parecer no por el presidente, quien resucitó la propuesta.

Las “ciudades santuario” son jurisdicciones donde las autoridades locales no colaboran activamente con los agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), negándose a dar a la agencia federal información o recursos que le ayudarían a capturar y deportar a quienes viven ilegalmente en el país. Por lo menos dos versiones del plan sobre las “ciudades santuario” fueron consideradas, según una de las personas familiarizadas con el tema. Una preveía trasladar a los migrantes capturados y recluidos en otras partes a bastiones de oponentes demócratas; y la otra, trasladar directamente a los migrantes detenidos en la frontera a San Francisco, Nueva York, Chicago y otras localidades.

San Francisco es la ciudad representada por la presidenta de la cámara baja, la demócrata, Nancy Pelosi.