Limitaciones. William Barr, secretario de Justicia, explica las reglas.Foto: AP
Personas que aleguen ser familiares de amenazados por las bandas del crimen, no aplican para solicitud

PHOENIX, EU.- Los inmigrantes que temen ser perseguidos en sus países de origen debido a sus lazos familiares ya no se considerarán elegibles para recibir asilo, de acuerdo con una nueva directriz emitida ayer por el secretario de Justicia, William Barr.

Barr, quien al ser secretario de Justicia tiene el poder de revocar fallos de las cortes de inmigración, alega que no necesariamente todas las familias son consideradas un “grupo social” para el propósito de recibir asilo.

Las personas pueden solicitar asilo en Estados Unidos si pueden probar que tienen un temor bien fundamentado de ser perseguidos en sus países de origen debido a su raza, religión, nacionalidad, opinión política o porque son parte de un grupo social específico.

Hasta ahora, los solicitantes de asilo que estaban amenazados debido a algo que hizo o no hizo uno de sus parientes eran considerados elegibles.

Por ejemplo, antes una madre o padre cuyas vidas estaban amenazadas debido a que su hijo se negó a unirse a una banda podía aspirar a recibir asilo.

Pero el gobierno del presidente Donald Trump ha tomado varias medidas para limitar las concesiones de asilo, incluyendo dificultarles a las víctimas de violencia doméstica el obtener protección, así como poner fin al derecho a fianza para los solicitantes de asilo, una medida que fue revocada recientemente en una corte federal.

No queda claro a cuántas personas afectará este cambio, pero activistas dicen que podrían ser miles. El gobierno no lleva un registro de los casos de personas a las que se les concede asilo debido a sus vínculos familiares.

La decisión de Barr es sobre un caso en el que está involucrado un mexicano que solicita asilo, ya que su familia fue blanco de la delincuencia después de que su padre se negó a permitirle a un cártel del narcotráfico que hiciera negocios en su tienda.

Victoria Neilson, abogada gerente del organismo activista Catholic Legal Immigration Network, dijo que el fallo revierte años de precedentes y es un ataque más contra el derecho de asilo.