Julio Jones se ausentó de la mayoría de los entrenamientos la semana pasada por un esguince de un dedo. Foto: AP
El entrenador de los Falcons, Dan Quinn, explicó que espera que Mack, que se lesionó el domingo en el triunfo ante los Packers de Green Bay por el título de la Conferencia Nacional (NFC), pueda entrenar la próxima semana.

Los Falcons de Atlanta y los Patriots de Nueva Inglaterra completaron su primer día de entrenamiento de cara al Super Bowl LI con la baja del receptor abierto Julio Jones como gran novedad.

El equipo de Atlanta confirmó la ausencia de los entrenamientos durante toda esta semana de Jones y el centro Alex Mack, debido a las lesiones que sufren ambos jugadores.

El entrenador de los Falcons, Dan Quinn, explicó que espera que Mack, que se lesionó el domingo en el triunfo ante los Packers de Green Bay por el título de la Conferencia Nacional (NFC), pueda entrenar la próxima semana y estar listo para el partido del Super Bowl que se jugará el 5 de febrero.

Jones se ausentó de la mayoría de los entrenamientos la semana pasada por un esguince de un dedo, aunque entrenó el viernes. Luego, tuvo un desempeño brillante el domingo ante los Packers, cuando atrapó nueve pases para 180 yardas y dos touchdowns que ayudaron a su equipo a conseguir la victoria por 44-21.

Jones también debe volver al entrenamiento la próxima semana, de acuerdo a la información ofrecida por Quinn.

El mariscal de campo de los Falcons de Atlanta Matt Ryan (i) lanza un pase como Matt Schaub (8) durante un entrenamiento en la facilidad de práctica del equipo de fútbol en Flowery Branch, Georgia. Foto: AP

Mientras que en los Patriots también tuvieron la baja del safety Nate Ebner, que recupera de la conmoción cerebral que sufrió en el partido anterior frente a los Steelers de Pittsburgh en el partido por el título de la Conferencia Americana (AFC).

Otros siete jugadores tuvieron que trabajar de forma limitada durante el entrenamiento dirigido por el legendario Bill Belichick.

Se trata del ala cerrada Martellus Bennett (rodilla), el corredor Brandon Bolden (rodilla), el liniero Dont'a Hightower (hombro), los receptores abiertos Danny Amendola (tobillo), Chris Hogan (muslo) y Malcolm Mitchell (rodilla), además del defensivo Jabaal Sheard (rodilla).

A pesar de las bajas, los Patriots trabajaron duro especialmente en el apartado de la estrategia defensiva que tendrán que plantear de cara a enfrentarse a la mejor delantera de la NFL.

Los Patriots llegan a su séptimo Super Bowl con Belichick, lo que los convierte en unos veteranos para lidiar con la logística de la máxima cita de la NFL.

Además, los Patriots tienen buenos recuerdos de un Super Bowl escenificado en Houston, coronándose campeón en 2004 gracias a un gol de campo del pateador Adam Vinatieri en los últimos segundos para vencer a los Panthers de Carolina (32-29).

261/5000 El quarterback de los New England Patriots, Tom Brady, realiza ejercicios de campo durante una práctica del equipo de fútbol americano de la NFL en Foxborough. Foto: AP

Precisamente en aquella ocasión la historia fue completamente diferente, los Patriots llegaban con una gran ofensiva para enfrentarse a la mejor defensiva de la liga que tenían los Panthers.

Ahora Belichick y los Patriots son conscientes que tienen doble misión por una parte descifrar lo que pueda hacer la defensa de los Falcons, con un especialista al frente del equipo como es Quinn, que antes de dirigir al equipo de Atlanta fue coordinador defensivo con los triunfadores Seahawks de Seattle.

Belichick ya ha tomado buena nota de lo que puede ofrecer la defensa de los Falcons con Keanu Neal como jugador a tener en cuenta, mientras que en el ataque la gran preocupación será Jones y para eso prepara al máximo a la secundaria del equipo que solo ha permitido dos "touchdowns" vía aérea en los playoffs.

Mientras el pasador estelar de los Patriots, Tom Brady, que mantiene una buena relación de amistad con el nuevo presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se mostró confiado que el equipo va a llegar al Super Bowl en plenitud de forma.

Brady no quiso entrar de nuevo entorno a la actualidad que genera su amistad con Trump y reiteró por segundo día consecutivo que no entiende porque se le da tanto importancia a una relación normal entre dos personas que se conocen hace 16 años.

Además recordó que el hecho de conocer a una persona y tener una amistad no significa que tengas que identificarte con todas las cosas que dice y hace como profesional.

Brady también ha reconocido que mantiene intercambios de mensajes con el mariscal de campo de los Falcons, Matt Ryan, que será su gran rival el próximo 5 de febrero en el NRG Stadium de Houston, donde se va a disputar el Super Bowl LI.

"Ahora mi única preocupación es centrarme en disputar otro Super Bowl más y rendir al máximo en el campo de cara a conseguir el título para todos nuestros maravillosos aficionados", destacó Brady, que disputa el séptimo Super Bowl y busca el quinto título.