Queja. José Antonio Portillo hizo un recuento de las carencias en el hospital y de lo que requiere para que su hermano se recupere. JESÚS PEÑA/CORTESÍA
Internado en el Hospital General está el pariente de José Portillo, un migrante que pide apoyo por los gastos médicos que lo rebasan. Su familiar sufrió grave ataque en Tijuana y organizaciones civiles lo trajeron a Saltillo

Ya va para varios días que don José Antonio Portillo Gámez, un migrante de origen hondureño, está preocupado, nervioso.

Todo porque en el Hospital General los médicos le pidieron, de un día para otro, una resonancia de cerebro para su hermano que está internado en este hospital.

Tal estudio cuesta 9 mil 500 pesos y don José ya no tiene dinero.

El argumento de los médicos es que este sanatorio público no cuenta, además de otros insumos, medicamentos y equipo hospitalario, con los aparatos para realizar este tipo de exploraciones.

Pero además las autoridades del General le advirtieron a José que para llevar a su hermano a realizar el estudio en un laboratorio externo, tiene que contratar los servicios de una ambulancia privada, cuyo costo es de seis mil pesos.

“Me dicen que, si tengo que mover al paciente, óigame bien, tengo que rentar una ambulancia para llevarlo a hacer la resonancia. Esas son las disposiciones que tiene en este hospital.

Aquí hay gente que no tiene recursos, que no tiene ni qué comer, que tiene que ir a hacer los estudios fuera, pagar taxi, transporte. Hasta los mismos médicos te dicen ‘aquí no hay medicamento, no hay nada’”, comentó don José.

En los cinco días que el hermano de José lleva internado en este centro de salud, José ya ha gastado cerca 15 mil pesos en medicinas, sondas y análisis, realizados en gabinetes particulares.

“Somos personas de escasos recursos que andamos luchando, viendo cómo recogemos con los amigos, con los vecinos para poder juntar un poquito. Días comemos, días no comemos, desvelados y todo”.

Además de la carencia de camillas, dijo don José, los sanitarios de este hospital no funcionan.

“Este hospital es un desastre, no hay nada, está en decadencia. No hay desde una píldora. Una pastilla hay que irla a comprar, sondas, todo lo tiene que comprar el paciente. Las ambulancias no sirven, están en pésimo estado”, declaró Portillo Gámez.  

LAS LESIONES DEL HERMANO

El sábado 6 de febrero el migrante Carlos David Portillo Gámez, 39 años, hermano de don José ingresó al Hospital General, víctima de severas lesiones en el cerebro.

Esto, luego de que fuera víctima de un asalto y una golpiza por parte de desconocidos, cuando transitaba por Tijuana rumbo al sueño americano.

Carlos David fue trasladado a Saltillo, donde reside don José, en estado delicado, gracias al apoyo de varias organizaciones sociales.

Don José ha tenido que costear todos los gastos que ha implicado la hospitalización de su hermano, dado que en Hospital General carece de lo necesario para atenderlo.

“Quién tendrá la culpa de todo esto, o qué se puede hacer para que mejore esto? Yo digo que el gobierno debería poner un ojo aquí porque esto es del pueblo. Hago un llamado para que el gobierno actúe…”, dijo don José.