El panel de expertos que monitorea las sanciones reportó al Consejo de Seguridad de la ONU que hackers de Corea del Norte robaron desde 2019 a noviembre de 2020 un monto valorado en aproximadamente 316.4 millones de dólares a entidades financieras para ayudar a financiar su arsenal nuclear y sus misiles balísticos.

Corea del Norte modernizó su arsenal nuclear y sus misiles balísticos burlando las sanciones de Naciones Unidas, empleando ciberataques para ayudar a financiar sus programas y buscando material y tecnología para sus armas en el extranjero, según expertos de la ONU.

El panel de expertos que monitorea las sanciones al país dijo en un reporte enviado el lunes a los miembros del Consejo de Seguridad que el “robo (por parte de Corea del Norte) de activos virtuales desde 2019 a noviembre e 2020 está valorado en aproximadamente 316.4 millones de dólares”, apuntó un país no identificado.

De acuerdo con las pesquisas de los expertos, en 2020 hackers ligados a la hermética nación siguieron realizando operaciones contra instituciones financieras y casas de intercambio de moneda virtual para generar dinero para apoyar sus programas de armas de destrucción masiva y misiles balísticos.

En sus avances armamentísticos, el gobierno de Kim Jong Un también ha producido material fisionable, un elemento esencial para producir armas nucleares, y mantuvo sus instalaciones nucleares, agregaron los expertos.

Mostró nuevos sistemas de misiles balísticos de corto y medio alcance, lanzados desde submarinos e intercontinentales en desfiles militares", dijeron.“ Ha anunciado los preparativos para probar y producir nuevas ojivas de misiles balísticos y el desarrollo de armas nucleares tácticas... y actualizó su infraestructura de misiles balísticos”.

El comité recomendó que el Consejo de Seguridad imponga sanciones a cuatro hombres norcoreanos: Choe Song Chol, Im Song Sun, Pak Hwa Song y Hwang Kil Su.

El Consejo de Seguridad ha impuesto medidas cada vez más duras a Pyongyang desde que detonó un dispositivo nuclear por primera vez en 2006. Ha prohibido la mayor parte de las exportaciones del país y limitó duramente sus importaciones, una medida de presión para que abandone sus programas nucleares y de misiles balísticos.

Pero el sumario y algunos hallazgos clave y recomendaciones del reporte, obtenido por The Associated Press, dejan claro que Corea del Norte sigue siendo capaz de evadir las sanciones y desarrollar sus armas, de importar de forma ilícita petróleo refinado, de acceder a canales de banca internacionales y de llevar a cabo “actividades maliciosas en internet”.

El arsenal norcoreano se convirtió en una amenaza importante para Estados Unidos tras las pruebas de 2017 que incluyeron la detonación de una supuesta cabeza termonuclear y pruebas de vuelo que demostraron que sus ICBM podían adentrarse en territorio estadounidense.

Según un país no identificado, Corea del Norte sigue generando beneficios ilegales explotando plataformas de tecnología de la información independientes con los mismos métodos que emplea para acceder al sistema global financiero: identificación falsa, uso de servicios de redes privadas virtuales y con el establecimiento de empresas pantalla en Hong Kong, afirmó el panel.

Los expertos dijeron que investigaron los intentos de violación del embargo de armas de la ONU, incluyendo las acciones ilegales de las empresas incluidas en su lista negra. Citaron a la Korea Mining Development Trading Corporation, la supuesta cooperación militar con Pyongyang y el uso de las misiones diplomáticas en el extranjero para fines comerciales.

El panel dijo también que investigó “la continua importación ilícita de petroleo refinado, a través de entregas directas y de transferencias de barco a barco, empleando elaborados subterfugios”.

Citó imágenes, datos y cálculos de un país no identificado que mostraron que entre el 1 de enero y el 30 de septiembre del año pasado, Corea del Norte recibió envíos de productos de petroleo refinado que “excedían en varias veces” el techo anual de 500,000 barriles fijado por el Consejo.

Las sanciones de la ONU impiden las exportaciones de carbón norcoreano que, según el panel, parecen haberse suspendido desde finales de julio de 2020.