Si hacemos memoria, hace pocos años la seguridad e incertidumbre, eran temas de constante preocupación en la mente de todos nosotros. El panorama general se veía muy negativo y era difícil pensar que el país pudiera salir adelante.

No podemos negar que hoy en día, a pesar de los complicados años que pasamos, la tranquilidad ha regresado a nuestras vidas y es importante reconocer a quienes son responsables de esto. También me parece trascendente pensar en lo que considero han sido años intensos para el país y años intensos para la sociedad en general.

Recuerdo lo complejo que era salir a la calle hace pocos años, era imposible pensar en ir de un lugar a otro sin preocupación o temor de que algo malo nos podría suceder a nosotros o a nuestras familias. Por otro lado nuestra economía estaba estancada y el país simplemente no avanzaba, y aunque no lo veamos, el Ejército ha sido factor en el mejoramiento social y económico de México. Si hoy en día podemos decir que hay paz y estabilidad, es gracias, en parte, a su servicio y a su trabajo incansable y altruista.

El altruismo es la “Diligencia en procurar el bien ajeno aún a costa del propio”, las labores de las Fuerzas Armadas encuadran perfectamente en esta definición. Sin su lucha, el ambiente de tranquilidad nunca hubiera regresado a nuestro país.

Todos, sin duda, apreciamos distintas cosas en nuestra vida. Sin embargo, entre lo que más valoramos está la tranquilidad en distintos ámbitos (seguridad, economía, bienestar). Éstas la debemos en gran parte a nuestros soldados, los hombres y las mujeres de las fuerzas armadas. Vale la pena mencionar que el ejército no solo se limita a participar cuando es requerido en armas, sino que desde hace algunas décadas, además de sus importantes tareas, el ejército sumó a sus responsabilidades el auxilio a la población civil en caso de desastres naturales, ¿Cómo olvidar el caso del terremoto del 85 o las fuertes inundaciones en Guerrero? Labores con las que se han ganado a pulso la gratitud y el cariño de la sociedad.

También es importante reconocer sobre los efectos que tienen las Fuerzas Armadas en el desarrollo social y económico de México. En términos prácticos, las acciones del Ejército producen un ambiente de paz y seguridad hacia el exterior, requisitos básicos para que las políticas del gobierno, resulten en indicadores favorables de crecimiento, empleo, desarrollo e inversión.

Las acciones del Ejército Mexicano han aportado en mucho para que en nuestro país exista gobernabilidad, lo que contribuye al fortalecimiento de las instituciones y permite que estas puedan enfocarse en ejercer las funciones que les competen, muchas de ellas fundamentales para el buen desempeño del sector productivo y, más importante aún, para elevar la calidad de vida y el bienestar de los mexicanos.

Por sus acciones, la mayoría de las personas coinciden en que el ejército es la institución más respetada y con mayor credibilidad en México. Me complace muchísimo que cada vez que salen encuestas de opinión de nuestras instituciones, siempre las Fuerzas Armadas destacan en cuanto a calificaciones positivas, porque los mexicanos somos conscientes del sacrificio que hacen día con día.

Muchos de nosotros hemos visto a un soldado, pero no sabemos exactamente a lo que se ha enfrentado, a todo lo que ha vivido para llegar a portar su uniforme, sin embargo, al verlos sentimos confianza y admiración. Ellos han elegido una vida de sacrificios, y lo más importante, una vida dedicada a aportar diariamente al mejoramiento de la calidad de vida de todos nosotros.

El Ejército mexicano nos pone el ejemplo de la importancia de trabajar por los demás, de apoyarnos unos a otros. El Presidente EPN ha dicho: “Hoy todos nos necesitamos”, y hoy, más que nunca, debemos demostrar nuestra solidaridad como sociedad participativa siguiendo el ejemplo de colaboración y trabajo de las Fuerzas Armadas.

Como podemos apreciar, el ejército ocupa un lugar muy importante en nuestras vidas, sus acciones no siempre son valoradas o reconocidas, pues en ocasiones, ni si quiera nos damos cuenta de todo lo que hacen por nosotros. Pienso que es justo dar homenaje a aquellas personas que arriesgan sus vidas al servicio de México.

Honremos entonces al Ejército, protector de nuestra salud, seguridad e integridad y garante de nuestras instituciones. Una expresión justa, es la gratitud hacia ellos.