Como fiscal general de su estado, la compañera de fórmula del próximo mandatario Joe Biden fue implacable en su lucha contra los grupos criminales de nuestro país, principalmente al combatir al cártel de Sinaloa. Foto: Tomada de Internet
Como fiscal general de su estado, la compañera de fórmula del próximo mandatario Joe Biden fue implacable en su lucha contra los grupos criminales de nuestro país, principalmente al combatir al cártel de Sinaloa

Durante su periodo como fiscal general de California (2011-2016), Kamala Harris enfrentó a las mafias mexicanas, alertó sobre el crecimiento y novedosas tácticas de las mismas y recomendó acciones para enfrentarlas.

La hoy vicepresidenta electa también señaló el presunto “trato preferencial” del gobierno mexicano al cártel de Sinaloa en el periodo 2004-2014 y definió a ese grupo como el que planteaba “la más seria amenaza al bienestar físico y financiero de los californianos”.

Junto a otras bandas criminales provenientes de distintas partes del mundo —que eligieron a la costa oeste de Estados Unidos como base para cometer ilícitos—, Harris etiquetó a los grupos de crimen organizado de México como “Delincuencia Organizada Trasnacional” y los definió como “asociaciones autoperpetuantes que operan a través de las fronteras, que utilizan la violencia y la corrupción y explotan el comercio y las comunicaciones transnacionales para proteger y disfrazar sus actividades ilícitas con fines de lucro”.

En 2011, apenas Harris tomó posesión de la oficina de fiscal, se puso una chamarra de policía y visitó la valla fronteriza con México para anunciar un plan de acción contra esos grupos.

En septiembre de 2013, un juez de la Corte Federal del Distrito Sur de California ingresó una acusación en contra de Ismael Zambada García, Ismael Zambada Imperial e Ismael Zambada Sicarios, El Mayo, Mayito Gordo y Mayito Flaco, respectivamente, la cual derivó en la detención del segundo en noviembre de 2014 y su posterior extradición en diciembre de 2019, acusado de dos cargos por importar y distribuir narcóticos y que ahora espera recibir sentencia.

Trato preferencial

Es en el documento “Pandillas más allá de las fronteras: California y la lucha contra Delincuencia Organizada Transnacional”, fechado en marzo de 2014 y firmado por quien será la vicepresidenta estadunidense desde el próximo 20 de enero, donde Harris dimensiona la penetración y peligrosidad de los grupos criminales asentados en México.

Al explicar el crecimiento del cártel de Sinaloa, destaca su percepción de que “durante la última década, analistas han argumentado que los líderes del cártel de Sinaloa recibieron un trato preferencial del gobierno mexicano, mientras que los rivales fueron atacados”.

Harris señala que “otros (analistas) sugieren que el cártel de Sinaloa aprovechó una línea directa del gobierno mexicano destinada a impulsar la recopilación de inteligencia sobre organizaciones narcotraficantes con el fin de informar las acciones y ubicaciones” de sus rivales.

Ejemplifica sus argumentos con  “el arresto del 15 de julio de 2013 de Miguel Ángel Treviño Morales, el líder de Los Zetas, principal rival de (el cártel de) Sinaloa”.

Sin embargo, Harris precisó entonces que “la reciente represión (2014)” contra altos líderes del cártel de Sinaloa “sugiere que cualquier trato preferencial ha llegado a su fin”.

En la continuación de su plan de acción, la ex senadora acepta que el tráfico de drogas es la actividad criminal transnacional más rentable en la entidad fronteriza y que, realizada principalmente por los cárteles mexicanos, “generan miles de millones de dólares anualmente mediante el tráfico hacia California, tanto para la venta dentro del estado como para su distribución posterior en todo el país”.

Destaca cómo los grupos criminales transnacionales han utilizado su adaptabilidad y estructuras organizativas fluidas para expandir sus redes ilícitas a todo California, particularmente el cártel de Sinaloa, cuyo éxito, argumenta Harris, se debe a que se ha “integrado en el tejido de nuestras comunidades urbanas al formar alianzas con pandillas carcelarias y callejeras para la protección y distribución de bienes ilícitos”.

La compañera de fórmula de Joe Biden también analiza la actividad del grupo criminal La Familia michoacana (LFM), más enfocado en producir metanfetamina en laboratorios de México y California.

Tachada como “organización narcotraficante mexicana conocida por su uso de la violencia extrema y la propaganda pseudorreligiosa”, Harris acepta que tras la muerte en diciembre del 2010 de su principal líder, Nazario Moreno González, “LFM se debilitó significativamente tanto en México como en California”.

En su análisis como fiscal, Harris destaca otras actividades ilícitas cometidas por criminales mexicanos como tráfico de armas, lavado de dinero, y contrabando de efectivo y de medicinas, así como piratería.