Localidad. El otro festejo se realizó en la comunidad El Llano de Jesús María, a 9 kilómetros de donde fue el festejo de Rubí Ibarra García. / ROBERTO ARMOCIDA
Sin grupos famosos, con un vestido de una boutique de Matehuala y en el corral de su casa, Ruby Chávez Compeán, vecina de la famosa quinceañera, también celebró su fiesta de cumpleaños

VILLA DE GUADALUPE, SLP.- En el corral de su casa, en la comunidad El Llano de Jesús María, Ruby disfrutó al máximo sus XV años, en los que no hubo invitación masiva. “Siéntense a comer, aquí todos son invitados”, dijo su padre, quien con anticipación corrió la voz sobre la fiesta de su hija entre los vecinos de las rancherías cercanas. También habría una “chiva” de 3 mil pesos para los ganadores.

La carrera de caballos fue suspendida de último momento por respeto a la familia de don Félix Peña, quien falleció la tarde del lunes entre las patas de uno de sus equinos en la “chiva” de 10 mil pesos de la famosa Rubí Ibarra García, de la comunidad La Joya, a 9 kilómetros de El Llano.

“Estoy feliz”, expresó la otra quinceañera. En su fiesta los niños podían corretear y los invitados podían andar de un lugar a otro o bailar a brincos. Los accesos al pueblo no tenían conflictos viales, tres jóvenes a caballo estaban al pendiente en las afueras, no había policías y tampoco llegó Protección Civil.

 

Ruby Chávez Compeán, feliz con su fiesta sencilla. Foto: Especial

El festejo de Ruby Chávez Compeán fue el martes, un día después del de Rubí Ibarra, celebración a la que asistieron cerca de 60 mil personas y decenas de medios de comunicación, luego de que su padre Crescencio Ibarra invitó a todos en un video que se volvió viral en redes sociales.

La otra Ruby dijo que ante la fama de su vecina varias personas le dijeron: “¡Qué casualidad! Las fiestas de las Rubíes”. Las celebraciones estaban planeadas en la misma región y con un día de diferencia. 

Dice que no le hubiera gustado que sus XV años fueran como los de “la otra Rubí, la de La Joya”.

 

“Yo estoy contenta, a mí no me gustan todas esas cosas, a mí me gusta todo más tranquilo, que no haya tanto relajo”, expresó la jovencita estudiante de Administración del Centre de Bachillerato Tecnológico Agropecuario de la comunidad de Santa Lucía, localizada a 20 minutos de distancia en vehículo.

Ruby dijo que su vestido en tonos blanco y rojo, con flores bordadas, lo compraron en una boutique de Matehuala y los únicos flashazos que recibió fueron los del fotógrafo que contrató su padre.

El escenario para la banda de música se instaló en el patio de su casa, así como las mesas para el banquete; tocaron los Billy Boys de Matehuala en el baile y en la comida el grupo Tecnomariachi. “Para mí, ésta es una fecha muy especial”.

 

Con su vestido y botas vaqueras, la quinceañera levantó el polvo al ritmo del huapango ante la vista de los comensales y de sus padres José Ascención y María Crescencia; “mi nombre es Ruby Azucena Chávez Compeán”, dijo.

Su fiesta, afirmó, es como la de todas las quinceañeras del municipio de Villa de Guadalupe, compuesto por 58 comunidades y en el que habitan 7 mil 500 personas, de acuerdo con el alcalde Raúl Castillo.

Así pues, sus padrinos de XV años, Valentín Cruz y Ana Chávez, fueron los mismos que la llevaron a la pila del bautismo, como también lo hicieron los padrinos de la quinceañera Rubí Ibarra. 

ENTÉRESE

> La carrera de caballos que se había organizado para la quinceañera de Ruby Azucena se suspendió por la muerte de uno de sus vecinos (Félix Peña) en “la chiva” de Rubí Ibarra, que se llevó a cabo el pasado lunes en la exhacienda mezcalera de Laguna Seca. 
> Don Félix era velado a 150 metros de distancia del lugar del baile.