La renuncia de Germán Martínez como director general del Instituto Mexicano del Seguro Social puede ser el principio de una crisis que con el tiempo pudiera explotar y salpicar de pólvora a más miembros de los gabinetes legal y ampliado que conforman el Gobierno Federal, consiguiendo que se conforme una anarquía política que los ponga en el filo de la navaja y los lleve a dividirse junto con el grupo que los llevó al poder, es decir, al partido Morena, cuya bandera discursiva refiere la protección a los pobres a quienes les otorgan cantidades de dinero público que distraen del presupuesto destinado a abatir otras necesidades y crean un mal equilibrio en la marcha del país con escenarios de derrumbe. 

Lo enfático del escrito de renuncia abre un abanico de causas por los que la Secretaría de Hacienda, a cuya separación le atribuye el exdirector, le falta humanidad al dejar de trasladarle recursos económicos al Seguro Social para que preste un servicio que reduzca las enfermedades de los pobres y sin que le reste parte del presupuesto de por si exiguo.

La valentía que demostró el renunciante les ha faltado a otros de los funcionarios de primera línea, a los que no se las ha aceptado el Presidente y que siguen como dóciles corderos marchando al ritmo que les marca sin tomar en cuenta los puntos de vista que le muestran para la solución de los problemas del país, concretándose a mostrar una aceptación forzada que rubrican con aplausos.

Ya estamos pisando los seis meses de que dio inicio la administración pública federal y las medidas que se han tomado para la tramitación de los asuntos públicos que conduzcan a solventar los problemas, no han sido efectivos que se note un avance en la productividad que nos lleve a un crecimiento, de igual forma los relativos a la inseguridad, pues ésta ha crecido en forma alarmante pues los asesinatos, los robos, los secuestros etcétera siguen aumentando según datos de las empresas que se dedican a las encuestas y que los muestran en forma recurrente. Pero el Presidente dice que no coincide pues él tiene otros datos.

Todos los días en la famosa mañanera, conferencia de prensa que encabeza con los medios nacionales e internacionales, cambia el sentido de lo que informan sus funcionarios refutando lo dicho, nada más que al hacerlo, lo hace con respuestas que llevan una justificación precaria.

Así han transcurrido los primeros seis meses desde que accedió a la Presidencia de la República y en donde los mexicanos nos sentimos como en el primer día, estancados en un statu quo alimentado por su soberbia y su descortesía que lo mantiene como una persona que quiere que su criterio sea aceptado a la fuerza por todos como si fuera dueño de la verdad.

Las autoridades de los estados continuamente han estado haciendo declaraciones en el sentido de su constante lucha contra las autoridades federales, en virtud de que cada mes les recortan cantidades importantes de dinero correspondientes a programas que con antelación estaban autorizados y destinadas a disminuir la carencia asistencial, lo que ha traído consigo enfrentamientos verbales con  los llamados súper delegados que no parecen hacer uso de esa delegación que les endilgó el Ejecutivo Federal, y por más que pretendan hacer valer su nombramiento, no poseen la fuerza política necesaria a fin de que puedan convencer de la racionalización de los recursos.

Ya los mexicanos vamos haciendo presente una incertidumbre en donde ya no existe el mediano y el largo plazos, pues el actuar del Presidente ha hecho que miremos a la distancia de nuestra nariz.

Según él ha dicho que se le ha hecho fácil gobernar, a lo que nos preguntamos, ¿cómo? si todos los días hay más muertos en ciudades, en carreteras, asaltos, el costo de la canasta básica es alta para un segmento de la población que no le alcanza con los salarios que perciben, por otro lado los inversores nacionales y extranjeros piensan dos veces si invierten en nuestro país.

En fin, roguemos porque el paso a paso de nuestra nación que cotidianamente desarrollamos nos lleve por caminos de paz y de progreso.

Pensemos que les vamos a dejar a los que nos siguen.

Se lo digo EN SERIO.

franciscoaguirreperales@gmail.com

@aguirreperalesf