Por: Ernesto Ayala

Lola Rey es una escritora secreta, de clase media alta, casada, que se esconde detrás de un seudónimo. Está separada de su marido y tiene en casa a sus dos hijos, una chica y un chico zurdo. Zurdo como lo fue Lola antes de que le corrigieran esa “anomalía”. El chico zurdo se llama Lorenzo y un día aparece en la delegación de policía por estar mezclado en una pelea con cuchillos. El chico parece que se hizo nazi. Aquí surge el problema. Y el asunto crucial de esta nueva novela de la escritora andaluza Rosario Izquierdo, “El hijo zurdo”. La pregunta no se hizo esperar: ¿qué hice mal para que este niño descarriara de esta manera? La autora narra el terreno de lo social, el terreno de las clases acomodadas y cultivadas frente a las clases bajas, desclasadas y paradójicamente desproletarizadas porque están marginadas. Pero en medio de estas circunstancias se hallan las drogas y el neofascismo, que no hace distinción de clases. El hijo de Lola comparte descenso a los infiernos con el hijo de una trabajadora de barrio obrero o casi lumpen.

Rosario Izquierdo pone seda donde los sentimientos se hacen agrios. La escritura roza la perfección. La historia que se narra la conocemos porque la vemos en los diarios y en la calle. La construcción de los polos sociales que representan los personajes de Lola y Maru nos indican la jerarquía narrativa de Izquierdo. 

“Algo singular nos unía, veíamos la realidad desde ese lado oscuro”


El hijo zurdo
Rosario Izquierdo
Editorial Comba
2019
216 pp