Fotos: Vanguardia/Francisco Rdz.
El perímetro de la iglesia se convirtió en una pequeña feria de pueblo donde había juegos mecánicos, puestos de comida y vendedores de artículos diversos

Miles de devotos de la Virgen de Guadalupe, se volcaron a venerar y agradecer en la parroquia de Guadalupe en el centro de Torreón, donde la celebración se convirtió en una fiesta para chicos y grandes.

Desde una noche antes las puertas de la iglesia permanecieron abiertas para recibir a los fieles y durante todo el día miércoles se vieron largas filas de personas y familias completas que buscaban entrar para celebrar el 12 de diciembre.

El perímetro de la iglesia se convirtió en una pequeña feria de pueblo donde había juegos mecánicos, puestos de comida y vendedores de artículos diversos, muchos de ellos relacionados con la Virgen de Guadalupe.

 

Hasta el lugar llegó la señora Cruz acompañado de su nieta. Contó que a ella sus padres le inculcaron venerar a la Virgen y ahora ella busca hacer lo mismo con sus descendientes. “Yo vengo desde hace 30 años, después traje a mis hijos y ahora a mis nietos”, platicó cuando salió de la iglesia.

Doña Cruz refirió que el 12 de diciembre es un día muy esperado para el país porque la Virgen de Guadalupe es la madre de todos los mexicanos. “Significa la esperanza, la esperanza de un mejor país, de dar alivio a nuestros enfermos”, dijo.

Chicos y grandes, familias de varios integrantes o personas solas con una veladora. Niños vestidos de Juan Diego, hombres ataviados con la indumentaria matachín. Con flores, globos, fotografías o cánticos, los laguneros se dieron cita para celebrar el día de la guadalupana.

A un costado del recinto, las familias se tomaban fotografías con el escenario guadalupano para después comerse un churro relleno. Mariachis o bandas entraban para cantarle a la Virgen.