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Ayer la periodista Judith Valenzuela encaró al presidente, porque su hijo Rafael fue detenido hace 13 años, acusado de delitos de delincuencia organizada y portación de armas de uso exclusivo del Ejército, y aunque cumplió la condena, no había sido liberado

El presidente Andrés Manuel López Obrador informó este viernes que Rafael Méndez Valenzuela, quien llevaba 13 años preso, fue liberado por la madrugada.

Esto, dijo, después de que se lo solicitara en una carta al presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Arturo Zaldívar.

“Ayer mismo (que se trató el tema en la conferencia) envié una carta al presidente de la Suprema Corte de Justicia. Él me respondió que iba a intervenir por tratarse de un asunto urgente, de atención a una violación de derechos humanos y quiero agradecerle porque, por su intervención, la juez encargada del caso tomó la decisión de dejar en libertad a este joven y hoy a las 3:30 de la mañana salió del pena de Guasave, Sinaloa”, señaló el mandatario en conferencia de prensa.

En su conferencia matutina, López Obrador mostró la carta que le envió a Zaldívar y la respuesta del ministro, documentos que fueron leídos por el vocero de la Presidencia, Jesús Ramírez Cuevas.

“Me dirijo a usted para solicitarle su participación en el asunto relacionado con el joven Rafael Méndez Valenzuela. Este caso ha sido ventilado en dos conferencias de prensa matutina y es evidente que, por apego ortodoxo al derecho se está cometiendo una gran injusticia. (…) Ojalá y pudiésemos hacer algo”, se lee en la carta enviada a Zaldívar por el presidente. 

En el documento, López Obrador habló de la tortura que ha sufrido Méndez Valenzuela como parte de los motivos para liberarlo y su disposición para indultarlo.

Posteriormente, Zaldívar respondió que, una vez la jueza de distrito encargada del caso recibió toda la información pertinente, “en pleno ejercicio de su autonomía e independencia” determinó decretar la libertad inmediata de Méndez Valenzuela.

Rafael fue detenido en 2008 en Valle de Bravo. De acuerdo con el expediente, se le aseguraron armas de uso exclusivo del Ejército y en 2013 se le sentenció a 16 años en prisión, pena que se redujo a 10 años.

Sin embargo, cuando ya había purgado toda la pena, un Tribunal estipuló que debía reponerse el proceso y la sentencia quedó sin efecto.

A Rafael Méndez le fueron practicados cuatro protocolos de Estambul y en los cuatro se determinó que había sido víctima de tortura.