El cantante se esconde en un restaurante de los paparazzis y deja a la corista Mollie Gould en la calle

Aunque Luis Miguel siempre es muy cauto para salir en público y rara vez se deja fotografiar, pues sus guardaespaldas siempre le cubren las espaldas y le buscan salidas alternas a los lugares a donde va. 

Sin embargo, en esta ocasión las cosas se salieron de control y cuando salía feliz y campante de un restaurante en Beverly Hills, los paparazzis afuera del lugar lo interceptaron y luego de hacer cara de molestia decidió retroceder pero dejó atrás a la guapa chica que lo acompañaba: Mollie Gould.    

Fue la reportera de espectáculos Nelssie Carrillo quien captó al cantante y su novia Mollie Gould, pero cuando Luis Miguel se percató que los estaba grabando con su celular justo cuando salían de cenar el decidió echar marcha atrás para no contestar las preguntas que le lanzaron desde un inicio. 
 
Nelssie y otra persona intentaron sacarle algunas palabras: "Luis Miguel, ¿cómo estás? Oye, ¿por qué te nos escondes?”, le pregunta ella, mientras Micky abre la puerta e ingresa de nuevo al lugar.
 
Luis Miguel se regresó y dejó ahí a su novia, la que se tuvo que conformar con sonreír y hacer oídos sordos a quienes le hacían preguntas a falta de que El Sol estaba resguardado y buscando el momento perfecto para salir corriendo. Lo cual hizo sin decir una sola palabra y subió al coche sin siquiera voltear a ver a quienes trataron de abordarlo.