La Final de la UEFA Champions League está definida, españoles e ingleses volverán a verse las caras en una serie por el título después de largo tiempo
EFE

El Real Madrid y el Liverpool se reencontrarán 37 años después en una Final de la máxima competición continental.

En 1981, en la vieja Copa de Europa, a los Reds les bastó con un gol de Alan Kennedy para conquistar en París el que fue su tercer título en 5 años. En Kiev, el 26 de mayo, los merengues buscarán el desquite para aquel Madrid de los García que se quedó a un palmo de la gloria.

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La Final es la esperada. Los dos protagonistas hicieron buenos los pronósticos que se adivinaron tras la ida, aunque el campeón, que buscará el récord de la tercera corona consecutiva y cuarta en cinco años, padeció hasta el último suspiro en un Bernabéu en el que el Bayern probablemente mereció mejor suerte.

No lo pasaron tan mal los Reds para regresar a la última etapa 11 años después de perder en Atenas la Final contra el mismo Milan al que habían derrotado en Estambul en 2005. Roma fue una caldera en la que el Liverpool comenzó disfrutando y acabó pasando sin tiempo de sufrir a pesar del 4-2 final.

Con todo, tanto en Madrid como en Roma, los penalties, señalados y sin señalar, se convirtieron en protagonistas inesperados. Al Bayern le cortaron las alas las penas no señaladas y a la Roma le evitaron disfrutar de una mayor opción de dar más guerra.

Las semifinales, cargadas de historia, acabaron por ser favorables a los favoritos y que ya en la ida dieron un paso a la postre definitivo.

Real Madrid 2-2 Bayern Múnich. Leyenda.

Ningún equipo, desde que los hiciera la Juventus en 1996, 1997 y 1998, había enlazado tres finales en la Champions League... Hasta que apareció el Madrid de Zidane, dispuesto a romper todos los récords de la forma menos brillante y audaz. El Bayern le tuvo contra las cuerdas, protestó dos penales más que sospechosos en el área blanca y mantuvo la fe hasta el minuto 96, pero la leyenda del Madrid acabó siendo una muralla insalvable.

La muralla en la que se personalizó un sensacional Keylor Navas, que salvó tanto al Madrid como al Bayern le condenó un error obsceno de Ulreich para regalar un gol de oro a Benzema, tan discutido por la hinchada del Bernabéu como decisivo para entender, junto al portero, el pase del equipo español.

PSG, Juventus y Bayern cedieron al peso de la historia que muestra a un Madrid que puede ser un auténtico desastre en la Liga y la Copa para mutar en una bestia cuando asoma en Europa. ¿Jugar bien? Cuando lo que cuenta es ganar, el Real no tiene rival.

Roma 4-2 Liverpool. Utopía.

Los milagros en el futbol, como en la vida, son excepciones que confirman la regla de la lógica y la Roma ya había disfrutado del suyo en los cuartos de final, cuando arrasó a un Barza que fue a padecer su peor pájara en el peor día de la temporada. Pero repetir milagro, tras el 5-2 de Anfield, se aventuraba tan utópico que fue, simplemente, imposible.

El Etadio Olímpico, convertido en un auténtico circo romano, quiso llevar en volandas a los jugadores de Di Francesco, pero al Liverpool le ocupó 9 minutos romper el encanto y, tras el afortunado empate local, otros 11 acabar con el sueño italiano.

La Roma, que buscaba la segunda final de su historia, primera desde 1985, no pudo vengar aquella derrota sufrida ante el mismo rival en la tanda de penalties de hace 33 años y siempre fue a remolque de unos reds que no sufrieron en la segunda mitad, a pesar del resultado final, para concretar su clasificación.

El equipo italiano se pudo quejar amargamente de algún penalti no señalado, como el Bayern el martes, pero el Liverpool, que ni tuvo tiempo a ver peligrar su pase porque tras el 4.2 se acabó el choque, condujo el encuentro con suficiente solvencia.

Kiev espera a sus finalistas. 37 años después de verse en París, Liverpool y Real Madrid volverán a cruzar sus caminos.